Juan José Camero, el galán argentino que vivió en Paraguay, hizo pública su enfermedad irreversible

Actor de telenovelas y de teatro, Juan José Camero, tuvo un gran éxito actoral desde 1969. Por casi una década, desde el año 91 vivió en Asunción como agregado cultural de Argentina, donde compró una casa y cultivó la amistad de muchos paraguayos. Hoy sus seguidores en las redes se sorprendieron de la confesión que hizo en redes sociales.

A sus 78 años Juan José Camero despierta el recuerdo de sus seguidores como actor y los amigos que dejó a su paso por Asunción. Foto: Primicias ya.
A sus 78 años Juan José Camero despierta el recuerdo de sus seguidores como actor y los amigos que dejó a su paso por Asunción. Foto: Primicias ya.Foto de internet.

Juan José Camero no es indiferente al recuerdo que dejaron sus personajes interpretados en la televisión de los años 70 y 80 donde exponía sus habilidades actorales y el arrastre entre las mujeres que suspiraban al verlo. Participó por ejemplo, en “Rolando Rivas, el taxista”, en el papel de Fabián.

Años más tarde fue agregado cultural de la embajada argentina en nuestro país, desde el año 91 al 2000; era amigo de Carlos Menem; y se compró una casa en Asunción.

Hoy una revelación en sus redes expresa que padece una ceguera relativa por la que sólo cuenta con un 10% de su capacidad total de visión.

En una carta abierta dedicada a sus “amigas y amigos”, y a todas aquellas personas que lo recuerdan, el reconocido actor de cine, teatro y televisión de 78 años contó cómo atraviesa esta difícil enfermedad que padece hace años y de la que recién ahora se animó a hablar, según detalla el medio argentino.

Juan José Camero confesó en sus redes

“Trataré de ser breve y de explicarles como mejor pueda hacerlo. Lo cierto es que fui demorando la decisión de compartir con ustedes mi actual realidad, sin que ello conlleve la más mínima pretensión de agobiarlos. Nada más lejano, sólo es necesario porque mi alma me dicta hacerles esta confesión, que desde ya me cuesta”, explicó en Instagram.

Y siguió, visiblemente conmovido el que fuera pareja de Paloma San Basilio: “Espero e ilusiono comprendan el verdadero sentido, el motivo que me lleva a hacerlo. Quizás muchos ya lo hayan advertido, dada mi dificultad para escribir. Y las veces que me veo obligado a corregir. No sé por qué me dilaté en revelar esta verdad. Ni tampoco por qué hoy, y no antes, me decido a hacerlo”.

“Lo que sí sé es que no lo comparto como un hecho que deba despertar piedad o tristeza. Quizás, la decisión está gestada por mi esencia de lealtad y sinceridad con todos aquellos seres humanos con los que de alguna manera me relaciono. La niebla ha cubierto mis ojos. A otras personas les suceden otras cosas, a mí me tocó esto”, descubrió.

Entonces, el galán, recordado por su protagónico en Nazareno Cruz y el lobo (1975) reconoció que ya no puede “leer ni escribir como antes lo hacía”.

Sus tratamientos no prosperaron

“He intentado todo lo que se puede hacer hasta el momento. Desde hace años, desde que comenzó esta dificultad la he venido transitando con la esperanza puesta en un sinfín de tratamientos realizados, pero los mismos no prosperaron”, aseguró.

Y aclaró: “Debo decir que mi ceguera no es total. No necesito palpar un rostro para saber cómo es. Puedo andar por esta casa sin tropezarme y asomarme a la ventana y divisar, aunque borrosamente, los regalos de la naturaleza. También puedo, y lo hago, recoger con cuidado los benditos frutos del limonero que un día planté en el fondo de la casa donde habito”.

“Mi ceguera no es total”, aclaró Camero.

“Tengo una ceguera relativa, sí, los innumerables y competentes profesionales que he consultado, a quienes agradezco su esmerada y profunda dedicación, han determinado y coincidido en que cuento sólo con un 10 por ciento de mi capacidad total de visión, que es casi, lamento decir esto, una semi ceguera”, explicó detalladamente.

Enfermedad irreversible

De acuerdo a Juan José, los cientos de profesionales a los que ha concurrido concluyeron en que su diagnóstico “es absolutamente irreversible”.

“La patología se llama ‘maculopatía bilateral’. Es cierto, lo asumo y lo comparto con ustedes. Pero no siento ser el paladín de la desdicha. Ni tampoco el abanderado del dolor humano”, indicó.

“Y como diría Saramago: ‘Hay mucha ceguera en el mundo y este mal se extiende. Claro que esta no es sólo una ceguera física. O al menos pienso que no estamos en un mundo en el que usamos la razón de forma racional. Usamos esa razón para, por ejemplo, llegar a la luna. Pero somos incapaces de usarla para llegar a la gente, que es el universo más cercano que tenemos’”, concluyó.

El actor expresó su “infinita gratitud” a todos aquellos que leyeron sus palabras que, según dijo, no le fueron “nada fácil de confesar”. “Espero que reciban de mí un fuerte y mi siempre sincero abrazo. Juan”, concluyó.

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