Fio Migliore: el costo de ir contra la corriente

Fio Migliore podría haber elegido el camino fácil. Es una mujer hermosa y, en una sociedad como la nuestra, la belleza todavía abre puertas. A ella se las abrió desde muy joven: concursos de belleza, televisión, exposición, oportunidades. Tenía todo para quedarse en ese lugar y seguir avanzando por un camino bastante previsible.

Y las respuestas la fueron llevando cada vez más lejos de lo que hacemos la mayoría.

Cambió su alimentación, eligió vivir de otra manera, decidió criar a su hijo haciendo homeschooling, tuvo un parto en casa y construyó una vida mucho más vinculada con la naturaleza. También tomó posiciones que generaron fuertes cuestionamientos, como cuando expresó públicamente sus dudas sobre las vacunas y recibió críticas desde ámbitos médicos e institucionales.

Su delgadez, su veganismo, sus decisiones sobre crianza y su manera de entender la salud también se convirtieron en temas de discusión.

En esta historia hay un detalle fundamental: Fio no vive estas decisiones en silencio. Las comparte.

Cuando lo diferente se vuelve público

Podemos estar de acuerdo o no con sus elecciones. Pero hay algo que me interesó especialmente después de conversar con ella para Doble B: Fio no solamente eligió una vida diferente. Eligió contarla.

En sus redes habla de cómo vive, de por qué toma determinadas decisiones y de lo que cree que funciona para ella y su familia. Y al hacerlo públicamente se expone también a la crítica, al cuestionamiento y al hate.

Una cosa es tomar una decisión personal. Otra es mostrarle al mundo que elegiste vivir de esa manera.

No parece compartirlo simplemente para provocar. Lo hace porque está convencida de que lo que encontró puede ser bueno y porque quiere transmitirlo.

La comodidad de hacer lo que todos hacen

Quizás por eso su historia me resulta tan interesante.

La mayoría de nosotros vivimos rodeados de decisiones que casi nunca cuestionamos. Comemos determinadas cosas porque siempre las comimos. Criamos de determinadas maneras porque así fuimos criados. Seguimos ciertas costumbres porque son las conocidas.

La inercia es cómoda.

Fio, en cambio, parece tener una necesidad permanente de preguntarse si existe otra manera.

Eso no significa que tenga razón ni que sus elecciones sean las que otros deberíamos tomar. Significa que se animó a revisar cuestiones que para muchos de nosotros simplemente forman parte de la vida cotidiana.

Y después decidió hablar de ellas públicamente, aun sabiendo lo que podía venir.

¿Por qué nos cuesta tanto alguien que elige distinto?

Cuando alguien se sale demasiado de lo que consideramos normal, muchas veces dejamos de discutir sus ideas y empezamos a juzgar a la persona.

Está loca” es probablemente una de las respuestas más fáciles.

Es más sencillo etiquetar que preguntar qué hay detrás de una decisión que nosotros nunca tomaríamos.

Fio genera conversación, admiración, cuestionamientos y mucho rechazo.

No sé si eso tiene que ver con que es mujer, y no sería responsable afirmarlo sin más. Pero sí me pregunto cuánto toleramos realmente a una mujer que tiene convicciones fuertes, las sostiene públicamente y no parece interesada en hacerlas más cómodas para los demás.

Fiorella Migliore y Belén Bogado sonríen de pie en un estudio, con vestimenta colorida y fondo decorativo de tonos claros y plantas.
Fiorella Migliore y Belén Bogado en el set del programa de streaming Doble B.

No hace falta estar de acuerdo

Quizás lo más interesante de su historia no sea que haya elegido vivir diferente, sino que pudiendo haber seguido un camino mucho más cómodo, decidió cuestionarlo y después tuvo el coraje de vivir de acuerdo con lo que encontró.

Eso tiene un costo.

Y Fio parece haber aceptado pagarlo.

Al final, la pregunta que me dejó es bastante más incómoda que decidir si tiene razón o no:

¿Cuántas de las decisiones que tomamos todos los días son realmente nuestras y cuántas simplemente las seguimos porque aprendimos a considerarlas normales?

Fio, al menos, decidió hacerse esa pregunta.