“Es uno de los narcotraficantes más grandes del mundo y una amenaza para nuestra seguridad nacional”, acusó la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi en un vídeo subido a su cuenta de la red social X.
Caracas no tardó en reaccionar.
“La patética ‘recompensa’ de Pamela Bondi es la cortina de humo más ridícula que hemos visto”, declaró el canciller venezolano Yván Gil en un mensaje en Telegram.
Bondi acusa al mandatario venezolano de utilizar “organizaciones terroristas extranjeras como el Tren de Aragua, (el cartel de) Sinaloa y el Cártel de los Soles para introducir drogas letales y violencia” en Estados Unidos.
Hasta la fecha, la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) “ha incautado 30 toneladas de cocaína vinculadas a Maduro y sus cómplices, con casi siete toneladas vinculadas” al propio líder chavista, precisa Bondi.
Es la “fuente principal de ingresos” para los cárteles con sede en Venezuela y México, añade Washington.
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“No escapará”
Bondi asegura que la cocaína suele estar mezclada con fentanilo, un opioide sintético que causa estragos en Estados Unidos.
El Departamento de Justicia “ha incautado más de 700 millones de dólares en activos vinculados a Maduro, incluyendo dos aviones privados, nueve vehículos y más”, prosigue la fiscal general.
“Por lo tanto, hemos duplicado su recompensa a 50 millones de dólares. Bajo el liderazgo del presidente Trump, Maduro no escapará de la justicia y responderá por sus atroces crímenes”, insiste.
“El régimen de terror de Maduro continúa”, añade Bondi sobre el líder chavista, cuya reelección desde 2018 es considerada fraudulenta por Washington.
La secretaria de Justicia da un número de teléfono y pide información “para llevar a este criminal ante la justicia”.
En un comunicado, el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, afirma que desde 2020 “Maduro ha estrangulado la democracia y se ha aferrado al poder”.
“Afirmó haber ganado las elecciones presidenciales venezolanas del 28 de julio de 2024, pero no presentó ninguna prueba de ello”, añadió.
Estados Unidos “no lo reconoce como presidente de Venezuela”, recalca Rubio.
