El Parlamento Europeo tiene previsto votar el reglamento de salvaguardias en su pleno de febrero.
El reglamento busca para mejorar la protección de los agricultores en el acuerdo de asociación entre la UE y Mercosur, al reducir los umbrales de activación y permitiendo una intervención más temprana.
Entre otros elementos, esas cláusulas endurecen los márgenes de incremento de importaciones o caída de precios de los productos sensibles que darían lugar a una investigación de Bruselas, llevando el umbral de activación a un 5%.
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Activación
Además, prevén una activación rápida del mecanismo, con un plazo máximo de 21 días, y consolidan políticamente el principio de reciprocidad.
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El conseller de Agricultura de la Comunidad Valenciana, Miguel Barrachina (PP), dijo que considera “fundamental” contar con estas garantías para que el “automatismo” a la hora de activar las medidas no dependa “del gobierno político de turno, sino que se haga de manera automática”.
Según explicó el PP en un comunicado, estas salvaguardias son “una medida fundamental porque permite actuar antes de que el daño al mercado sea irreversible” y harán posible una “intervención más temprana y eficaz para evitar daños irreversibles”, así como su activación en un máximo de 21 días.
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Añadió que además, gracias a las salvaguardias, se exigirá multiplicar los controles en frontera y la reciprocidad en el uso de productos fitosanitarios y que ello beneficiará a productos importantes de la Comunidad Valenciana, como el arroz y los cítricos.
Exigencias
Barrachina aseguró que la Comunidad Valenciana, que terminó 2025 con 10.000 millones de euros de exportaciones, no tiene “ningún miedo al libre mercado” pero sí le preocupan “las injusticias y a las exigencias desiguales”.
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En ese sentido, subrayó la necesidad de “evitar que la frontera europea sea un colador, donde el exportador, quien trae su fruta u hortaliza, elige el puerto más sencillo para entrar con tratamientos que aquí no se permiten”, y que se controlen las fronteras y exijan los mismos estándares fitosanitarios.
El mismo reglamento aprobado hoy en la Comisión de Comercio Internacional incluye una declaración formal de la Comisión Europea que compromete avances concretos en la alineación de los estándares de producción aplicables a las importaciones, especialmente en bienestar animal, uso de pesticidas, seguridad alimentaria y condiciones laborales.
