Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque -al que denominaron “preventivo”-contra Irán el pasado 28 de febrero. La República Islámica respondió con represalia.
“No quisiéramos fijar un plazo definitivo”, dijo Pete Hegseth a los periodistas. “Vamos muy bien encaminados” y será el presidente Donald Trump quien decida cuándo detener la operación, añadió.
“En última instancia, será decisión del presidente en qué momento digamos: ’Bien, hemos logrado lo que necesitamos’”.
Hegseth también abordó un informe según el cual el Pentágono ha solicitado más de US$ 200.000 millones adicionales al Congreso para pagar el conflicto. “Creo que esa cifra podría cambiar. Obviamente se necesita dinero para matar a los malos”, dijo Hegseth.
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Armas contra Irán
“Estamos volviendo al Congreso para asegurarnos de que contamos con la financiación adecuada para lo que se ha hecho y para lo que quizá tengamos que hacer en el futuro”, añadió.
El jefe del Estado Mayor, el general Dan Caine, que habló junto a Hegseth, ofreció detalles sobre las armas que se están utilizando contra Irán y sus fuerzas aliadas en la región.
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Caine dijo que los A-10 Warthogs -un tipo de aeronave diseñada para proporcionar apoyo aéreo a corta distancia- están “rastreando y destruyendo embarcaciones de ataque rápido” en la estratégica vía marítima del estrecho de Ormuz, que Irán cerró de facto al tráfico marítimo tras el inicio de la guerra.
Añadió también que los helicópteros Apache se están utilizando en Irak para atacar a grupos de milicias alineados con Irán, y que algunos aliados de Estados Unidos han empezado a usar estos helicópteros de ataque para contrarrestar los drones unidireccionales lanzados por las fuerzas de Teherán.
