Se inicia negociación histórica entre Israel y Líbano: acuerdo de paz y desarme de Hezbolá en la mesa

El consejero del Departamento de Estado, Michael Needham (i), el embajador de EEUU ante la ONU, Michael Waltz; el secretario de Estado, Marco Rubio (C), embajador de EEUU en Líbano, Michel Issa (C2), la embajadora de Líbano ante EEUU, Nada Hamadeh Moawad y el embajador de Israel ante EEUU, Yechiel Leiter (d), en el Departamento de Estado, en Washington.
El consejero del Departamento de Estado, Michael Needham (i), el embajador de EEUU ante la ONU, Michael Waltz; el secretario de Estado, Marco Rubio (C), embajador de EEUU en Líbano, Michel Issa (C2), la embajadora de Líbano ante EEUU, Nada Hamadeh Moawad y el embajador de Israel ante EEUU, Yechiel Leiter (d), en el Departamento de Estado, en Washington. 161159+0000 ANDREW HARNIK

WASHINGTON. Se inicia la negociación para un futuro acuerdo de paz entre Israel y Líbano, además del desarme del grupo proiraní Hezbolá. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anfitrión y mediador de este primer diálogo, instó a las partes a aprovechar esta “oportunidad histórica”.

La reunión de Washington -la primera de este tipo desde 1993- cuenta con la participación del secretario de Estado Marco Rubio como mediador y de los embajadores de Israel y Líbano en Estados Unidos.

Estados Unidos, mediador en la reunión, presiona para frenar el conflicto entre Israel y el movimiento islamista libanés Hezbolá por temor a que este pueda obstaculizar las negociaciones con Irán, sin avances por el momento tras el fracaso del encuentro en Pakistán el fin de semana.

Líbano se vio arrastrado a la guerra en Oriente Medio el 2 de marzo, cuando el movimiento libanés Hezbolá, aliado de Teherán, lanzó ataques contra Israel en respuesta a los bombardeos conjuntos israeloestadounidenses contra Irán que desencadenaron el conflicto.

Según las autoridades libanesas, los ataques israelíes han matado a más de 2.000 personas y dejado al menos un millón de desplazados.

Un borrador

“Esta es una oportunidad histórica. Somos conscientes que afrontamos décadas de historia y de complejidades que nos han traído hasta este momento único y la oportunidad que se nos presenta aquí”, dijo Rubio en el Departamento de Estado al dar la bienvenida a los embajadores de ambos países.

“La esperanza es que podamos delinear un marco sobre el cual pueda desarrollarse una paz actual y duradera”, agregó. Sin embargo, las expectativas de que se produzcan avances significativos son escasas, ya que el líder de Hezbolá, Naim Qasem, pidió que las conversaciones se cancelaran y las calificó de “una sumisión y una capitulación”.

Poco después del inicio de las conversaciones en Washington, el movimiento afirmó haber atacado con cohetes 13 localidades del norte de Israel.

“Queremos la paz”

El Gobierno israelí descartó discutir cualquier alto el fuego con el movimiento proiraní, a quien exige su desarme.

“Queremos llegar a la paz y a la normalización con el Estado libanés (...) No hay disputas importantes entre Israel y Líbano. El problema es Hezbolá”, afirmó el canciller Gideon Saar desde Jerusalén, antes de la reunión.

El presidente libanés, Joseph Aoun, dijo que espera que las conversaciones marquen el “comienzo del fin del sufrimiento del pueblo libanés en general”.

Sobre el terreno, los residentes de Beirut expresaron su esperanza de que las conversaciones terminen con la violencia.

“Estamos extremadamente cansados”, dijo Kamal Ayad, de 49 años. “Hemos vivido muchas guerras y queremos descansar”.