Segundo mandamiento católico también aplica “en las relaciones internacionales”, asegura León XIV

El papa León XIV se dirige a los periodistas que lo acompañan en gira por África.
El papa León XIV se dirige a los periodistas que lo acompañan en gira por África. 143506+0000 GUGLIELMO MANGIAPANE

YAUNDÉ, Camerún. El papa León XIV lanzó hoy un nuevo y fuerte llamado a la paz y aseguró que el segundo mandamiento católico también es “aplicable a la relaciones internacionales”.

El papa León XIV comenzó esta semana su tercer viaje apostólico internacional que lo lleva a África para visitar Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.

En su tercer viaje apostólico instó a los líderes mundiales a priorizar la paz y la justicia, enfatizando que “gobernar es amar no solo al propio país, sino también a los vecinos”.

El líder de la Iglesia Católica, que promueve el diálogo interreligioso en esta gira por países de mayoría musulmana, lanzó un nuevo y fuerte llamamiento:

“El mundo tiene sed de paz. ¡Basta ya de guerras, con sus dolorosos cúmulos de muertos, destrucciones y exiliados! ” y aseguró que “el mandamiento ‘ama a tu prójimo como a ti mismo’ es aplicable también en las relaciones internacionales”.

Paz auténtica

El pontífice se pronunció así en su primer discurso a las autoridades en Camerún, donde llegó hoy desde Argelia para su segunda etapa de su periplo africano

“Este grito quiere ser un llamamiento a la voluntad de contribuir a una paz auténtica, anteponiéndola a cualquier interés particular”, agregó el papa, que comenzó su tercer viaje internacional frente a los ataques del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurando que continuaría alzando la voz contra las guerras.

Explicó que “vivimos, en efecto, una época en la que la resignación se extiende y el sentimiento de impotencia tiende a paralizar la renovación que los pueblos anhelan profundamente”. “¡Cuánta hambre y sed de justicia! ¡Cuánta sed de participación, de horizontes, de decisiones valientes y de paz!”, añadió.

El papa León XIV es recibido por el clero en el aeropuerto internacional Yaounde Nsimalen, Camerún.
El papa León XIV es recibido por el clero en el aeropuerto internacional Yaounde Nsimalen, Camerún.

Desarmada y desarmante

León XIV aseguró que su “gran deseo” es “llegar al corazón de todos, en particular de los jóvenes, llamados a dar forma, también política, a un mundo más justo”.

En un discurso dirigido a las autoridades del país subsahariano pero también enfocado hacia los líderes mundiales recordó su invitación “a la humanidad a rechazar la lógica de la violencia y de la guerra, para abrazar una paz fundada en el amor y la justicia”.

“Una paz que sea desarmada, es decir, no basada en el miedo, la amenaza o el armamento; y desarmante, porque es capaz de resolver los conflictos, de abrir los corazones y de generar confianza, empatía y esperanza”, describió. Y destacó que conseguir la paz “es responsabilidad de todos” pero “en primer lugar, de las autoridades civiles”.

Aplica a las relaciones internacionales

“Gobernar significa amar al propio país y también a los países vecinos; el mandamiento ‘ama a tu prójimo como a ti mismo’ es aplicable también en las relaciones internacionales”, aseveró el líder católico.

También defendió el involucrar “a los líderes religiosos en las iniciativas de mediación y reconciliación” porque “la política y la diplomacia pueden valerse de fuerzas morales capaces de apaciguar las tensiones, prevenir las radicalizaciones y promover una cultura de estima y respeto recíprocos”.

Y a los políticos y junto al presidente del país Paul Biya, que a sus 93 años es el presidente de más edad del mundo y ha gobernado Camerún desde el 6 de noviembre de 1982, les recordó las palabras de San Agustín, “que hace mil seiscientos años, escribía palabras de gran actualidad” y que decían que “los que mandan están al servicio de quienes, según las apariencias, son mandados”.

Y explicó lo que quiere indicar que “servir a la propia patria significa dedicarse con mente lúcida y conciencia íntegra al bien común de todo el pueblo: de la mayoría, de las minorías y de su armonía recíproca”.