Este indicador, que registra las variaciones mensuales de los precios internacionales de una cesta de productos alimenticios comercializados a nivel mundial, promedió 130,7 puntos en abril, un 1,6% más que en su nivel revisado de marzo y un 2 % más que hace un año, explicó este viernes el organismo en un comunicado.
El precio de los cereales de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) subió un 0,8% con respecto a marzo y un 0,4% en comparación con el año anterior, lo que refleja precios más altos en los principales cereales, excepto el sorgo y la cebada.
Los precios mundiales del trigo aumentaron un 0,8% debido a la preocupación por la sequía en algunas zonas de Estados Unidos y a una mayor probabilidad de precipitaciones inferiores a la media en Australia.
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Fertilizantes y siembra
Este aumento “se vio reforzado por las expectativas de una menor siembra de trigo en 2026, ya que los agricultores están optando por cultivos que requieren menos fertilizantes ante los altos precios de estos, impulsados por el aumento de los costos de la energía y las interrupciones asociadas al cierre efectivo del estrecho de Ormuz”, indica la FAO.
No obstante, los precios de los cereales han aumentado solo moderadamente hasta el momento, gracias a unas existencias relativamente sólidas y a un suministro adecuado de temporadas anteriores.
Los precios mundiales del maíz aumentaron un 0,7%, impulsados por la escasez estacional de la oferta y las preocupaciones relacionadas con el clima en Brasil, así como por la sequía que afectó la siembra en algunas zonas de Estados Unidos.
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Alza de petróleo
Mientras que el precio del arroz aumentó un 1,9% en abril y el de los aceites vegetales un 5,9% con respecto a marzo, alcanzando su nivel más alto desde julio de 2022.
“Los aceites vegetales están experimentando mayores incrementos de precios, impulsados principalmente por el alza de los precios del petróleo, lo que aumenta la demanda de biocombustibles y ejerce una presión adicional sobre los mercados de aceites vegetales”, declaró el economista jefe de la FAO, Máximo Torero.
El índice de precios de la carne también alcanzó un nuevo máximo histórico en abril, con un aumento del 1,2% respecto a marzo y del 6,4% interanual y por el contrario, el de los productos lácteos disminuyó un 1,1% con respecto a marzo, lo que refleja principalmente las cotizaciones internacionales más bajas para la mantequilla y el queso.
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La FAO también elevó el viernes su pronóstico de producción para 2025 de la mayoría de los cereales principales, lo que refuerza aún más los indicios de una situación de suministro generalmente favorable en 2025/26.
La producción mundial de cereales se prevé ahora en 3.040 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 6,0% en comparación con el año anterior.
