Mascotismo y su importancia ambiental

El mascotismo se refiere a la tenencia de animales silvestres con fines de retenerlas en cautiverio como mascotas y es un fenómeno multicausal que amenaza de manera dramática a la fauna local, advierte la veterinaria Rosario Agüero.

El principal promotor del mascotismo es el tráfico ilegal de fauna, lo cual implica la extracción de animales silvestres de su hábitat natural para ser retenidas y transportadas generalmente bajo condiciones deplorables de higiene y saneamiento.
El principal promotor del mascotismo es el tráfico ilegal de fauna, lo cual implica la extracción de animales silvestres de su hábitat natural para ser retenidas y transportadas generalmente bajo condiciones deplorables de higiene y saneamiento.gentileza

“El principal promotor del mascotismo es el tráfico ilegal de fauna, lo cual implica la extracción de animales silvestres de su hábitat natural para ser retenidas y transportadas generalmente bajo condiciones deplorables de higiene y saneamiento. En estas condiciones, se sabe que al menos 8 de cada 10 individuos capturados mueren antes de llegar al comprador. Los que logran sobrevivir y son criados como mascotas y están expuestos a diversos efectos negativos como deficiencias alimentarias, estrés, enfermedades o traumatismos causados por animales domésticos”, comenta la veterinaria Rosario Agüero.

“Es muy difícil que el cuidado humano pueda proveer al animal los requerimientos nutricionales y ambientales que el mismo obtendría en su hábitat natural. Lastimosamente en nuestro país las personas no consideran negativo la compra de animales silvestres, muchas veces creen que están “salvando” o “rescatando” al animal, cuando en realidad están dando oportunidad al mercado ilegal de estás especies, ya que a mayor demanda mayor oferta”, dice Rosario.

En consultorio de silvestres

La veterinaria Rosario Agüero comenta que “en consultorio de silvestres solemos escuchar otras excusas en absoluto válidas, como que les trajeron del Chaco como regalo para sus hijos o que vieron al animal cruzando la ruta y lo “rescataron”, pasa mucho con las tortugas y loros. En ninguno de estos ejemplos se rescató un solo ejemplo, lo que realmente hicieron fue causar daños profundos en el equilibrio del ecosistema, una perdida de biodiversidad al comprometer la variabilidad genética de la fauna autóctona”.

“El mascotismo es una problemática de larga data pero no por eso deja de ser preocupante ya que una vez que estos animales llegan al hogar, sobretodo en el caso de monos y aves, cabe destacar que tenerlos como mascotas representa una amenaza para la salud pública, teniendo en cuenta que estos animales pueden ser portadores de agentes infecciosos transmisibles al ser humano”, advierte la profesional.

Otra problemática, que destaca Rosario Agüero, “es que nos enfrentamos a que la mayoría de las personas compran crías de animales silvestres y cuando estás llegan a la edad adulta se vuelven difíciles de manejar, muchas veces agresivos y es ahí cuando las personas optan por abandonar a estos animales, algunos los dejan libres por la ciudad, otros los entregan al zoológico y otros los liberan en lugares remotos sin ningún tipo de preparación previa para sobrevivir en libertad, ya que para la reincorporación de la fauna silvestre existen centros que se encargan de la rehabilitación, protección, recuperación y reintroducción de estos ejemplares siempre y cuando esto sea factible. No se trata de abrir la jaula o soltar la cadena y ya”, puntualiza.

La veterinaria señala que para proteger nuestra fauna silvestre es clave evitar la compra y tenencia de especies nativas para contribuir con su conservación y prevenir su extinción. Recordamos a la población que la captura, tenencia y comercialización está prohibida mediante la ley 96/92 de vida silvestre del Paraguay.

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