El Día Mundial del Perro sin raza se celebra cada 28 de mayo, impulsada por campañas de concientización y adopción responsable. El objetivo es visibilizar a los perros mestizos, bautizados en Paraguay como “delmer” (un apócope de “del mercado”) y combatir prejuicios.
¿Los perros mestizos son más sanos que los de raza?
Decir que un perro mestizo es “automáticamente” más sano simplifica demasiado. Lo que sí suele jugar a favor es la mayor diversidad genética, que puede reducir la probabilidad de que se expresen algunas enfermedades hereditarias muy asociadas a líneas de cría cerradas.
Lea más: 5 razones por las que la digestión de tu perro está siendo más olorosa de lo normal
La evidencia veterinaria, sin embargo, es más fina: estudios comparativos (incluidos análisis publicados en revistas como JAVMA) encontraron que varios trastornos genéticos aparecen con mayor frecuencia en razas puras, mientras que otras condiciones se ven en proporciones similares entre mestizos y de raza.

Además, el riesgo no depende solo de “ser mestizo”, sino de factores como tamaño corporal, conformación (hocico, columna, caderas), edad, dieta, actividad y acceso a controles.
Un mestizo pequeño puede llegar a viejo con buena calidad de vida, pero uno grande —sea mezcla o no— tendrá más papeletas para problemas articulares si sube de peso o hace ejercicio inadecuado.
¿Los perros sin raza son más inteligentes que los puros?
La inteligencia canina no es una sola cosa. Incluye capacidad de aprendizaje, autocontrol, resolución de problemas, lectura de señales humanas y adaptación al entorno. Que un perro sea mestizo no lo vuelve, por definición, más listo.

Lea más: Huellitas Run: invitan a carrera con perros y tus patitas aliadas podrían estar ahí
Lo que sí ocurre es que muchos mestizos, especialmente los que pasaron por la calle o un refugio, parecen “avispados” porque desarrollaron habilidades prácticas: anticipar rutinas, buscar recursos, interpretar personas.
Eso no es magia genética: es experiencia, motivación y aprendizaje. En casa, la diferencia suele venir de lo mismo que en cualquier perro: socialización temprana, refuerzo positivo, consistencia y bienestar (sueño, manejo del estrés, paseos olfativos).
Lo útil para cuidadores y adoptantes: mirar al individuo
En lugar de apostar a mitos, conviene preguntar lo verificable: historial sanitario si existe, condición corporal, temperamento observable, tolerancia a la manipulación, nivel de energía y señales de miedo o ansiedad.
Lea más: Cómo corregir a tu perro sin usar el “no”, según expertos en conducta animal
Y, ya en casa, lo que más protege la salud —en mestizos y en perros de raza— sigue siendo concreto: vacunas y desparasitación al día, control veterinario, prevención de obesidad y un entorno predecible.
