Triste despedida a Juancito en Fuerte Olimpo

Una impresionante caravana acompañó el féretro de Juan Ángel Servín Fernández hasta el cementerio de Fuerte Olimpo. El adolescente de 16 años falleció tras luchar contra el cáncer y su muerte causa un profundo dolor a toda la población, sobre todo sabiendo la enorme calidad humana que rodeó al joven durante su corta vida.

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Carlos Almirón Zárate, corresponsal

La terrible leucemia le fue detectada cuando tenía 14 años y así se inició la larga lucha de Juan Ángel, buscando encontrar una cura al mal. Su madre lo acompañó en este largo camino de esfuerzo y sufrimiento, que lamentablemente llegó a su final cuando este sábado se anunciaba el fallecimiento del adolescente.

Juan Ángel siempre se caracterizó por desparramar alegría entre sus familiares y amigos. Contaba con una amplia sonrisa que alegraba hasta al más pesimista. Cursaba el segundo curso de la Educación Media en un colegio de esta comunidad y desde siempre se caracterizó por ser un alumno destacado, con excelentes calificaciones, para orgullo suyo, de su madre y sus profesores.

Juancito, como todos lo conocíamos, anhelaba ser médico para así servir a los demás. Lastimosamente, el Todopoderoso le tenía reservados otros planes: el de ser un “Ángel” para la comunidad, afirman sus familiares y amigos.

Seguía su tratamiento en la capital del país y de vez en cuando, por esas enormes ansias de querer visitar su pueblo, conseguía permiso por unos días, para luego regresar y continuar con su lucha, que de una u otra forma se convirtió en la lucha de todo un pueblo chaqueño, cuyos pobladores y quienes lo conocían tenían un enorme aprecio por él.

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En el transcurso de la semana pasada, los médicos le comunicaron a su madre que a Juan le quedaban pocas horas de vida y, como siempre fue su deseo que sea en Fuerte Olimpo el entierro, inmediatamente se vio la manera de traerlo.

Bastaron solo unas pocas horas para que los pobladores, de manera solidaria, realicen donativos para costear el vuelo de avión. Finalmente, un ganadero se encargó de pagar en su totalidad el monto y el dinero recaudado fue entregado a la madre para cubrir otros gastos.

La vida de Juancito se apagó para siempre en horas de la mañana de ayer, sábado, en una sala del hospital local, donde varios amigos, compañeros y personas que lo querían fueron a visitarlo.

Sabiendo que en todo el Alto Paraguay no existen casos positivos de COVID-19 y que además la causa de muerte del joven no fue el coronavirus, se logró conseguir atrasar por unas horas el sepelio.

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Finalmente, en horas de la mañana de este domingo, una gran caravana de vehículos acompañó el féretro de Juancito hasta su última morada. Se vivieron escenas desoladoras, atendiendo al enorme dolor que significa la pérdida de vida de este verdadero ángel, que estamos seguros de que “vuela alto, campeón”.

El sepelio se realizó en medio de estrictas medidas de seguridad sanitaria y se podía ver a las personas hacer uso del tapabocas.

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