Norma Estela Portillo, de 55 años, es una docente jubilada que actualmente reside en el barrio San Miguel de la ciudad de Caacupé; desde el año 1992 quedó paralítica por culpa de una malformación vascular que la obligó a quedarse en silla de ruedas, después de este incidente siguió enseñando, luego realizando labores en la parte de archivos, y de coordinación en Colegio Nacional EMD Raúl Peña hasta la fecha de su jubilación.
A la par de este rubro, estuvo desempeñándose como docente de la escuela de Agromecánica hasta la fecha.
Todo iba marchando con normalidad hasta el mes de octubre de año pasado, según relató la docente, “no estoy percibiendo mi salario de jubilación, llamo en Hacienda y me dicen que está en la última instancia del proceso y que solo faltaría el dictamen de la directora de Jubilaciones y Pensiones, Liz del Carmen del Padre”.
Según la misma declara, supone que la directora del Carmen eliminó su primera jubilación ya que la misma cuenta con otro salario actual de parte del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), por el ejercicio de la docencia en la Agromecánica de dicha ciudad.

El abogado Eugenio Vera explicó el artículo 105 de la Constitución Nacional “de la Prohibición de la doble remuneración” que declara: “Ninguna persona podrá percibir como funcionario o empleado público más de un sueldo o remuneración simultáneamente, con excepción de los que provengan del ejercicio de la docencia”, y en consonancia con este artículo de la ley reclaman al Ministerio de Hacienda bajo qué criterio se procedió al retiro de salario de esta docente.
