Comité de productoras promueve el consumo responsable de yerba mate orgánica

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Algunos de los socios y socias de Oñoirũ en la planta industrial, Km 47 de Edelira (Itapúa).
Algunos de los socios y socias de Oñoirũ en la planta industrial, Km 47 de Edelira (Itapúa).Leonor de Blas

Integrantes del Laboratorio Ciudadano de Edelira e Itapúa Poty, promueven dos acciones para visibilizar y fortalecer la producción agroecológica, fomentar el consumo responsable y practicar el comercio justo, con un lanzamiento de campaña de sensibilización “¡La cultura yerbatera que da vida!”.

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“Para garantizar la vida en el planeta es necesario cuidar el agua, el suelo, el monte, y el aire, además de la manera en la que estamos acostumbrados a producir”, expone Celia Motta, desde el Comité de Productoras Oñondive, de Itapúa Poty. Y es que la crisis climática imprime con pasos acelerados su presencia en los territorios y diferentes hábitats. Pero, por otro lado, estos fenómenos extremos están llevando a personas y organizaciones a contribuir con una solución a esta problemática, mejorando sus procesos.

En noviembre, integrantes del Laboratorio Ciudadano de Edelira e Itapúa Poty, impulsado por la Asociación Oñoirū, con el apoyo del Laboratorio de Aceleración del PNUD a través del programa Tavarandu y Cultura y Participación (CyP), llevaron adelante un proceso participativo de cocreación de soluciones a desafíos locales de desarrollo sostenible. “A través de este proceso, definimos priorizar acciones para abordar el problema de la producción y la comercialización de yerba Mate, cuya debilidad genera desempleo y desarraigo juvenil”, explica Romilio González, coordinador técnico del proyecto Hechakuaa. Ante esto, se propuso realizar dos acciones para visibilizar la problemática y buscar incidir en las políticas públicas de instituciones locales y nacionales.

Celia Motta es una pobladora de Itapúa Poty, integrante de la Aso-Oñoirũ que elabora yerba mate.
Celia Motta es una pobladora de Itapúa Poty, integrante de la Aso-Oñoirũ que elabora yerba mate.

La primera acción es la campaña de sensibilización que tiene por objetivo fortalecer la producción agroecológica, fomentar el consumo responsable y practicar el comercio justo, tres componentes que apuestan a cambiar la realidad e involucrar a la comunidad agrícola, los consumidores y las instituciones públicas y privadas.

La segunda iniciativa tiene que ver con la imagen del producto estrella de la Asociación Oñoirũ, que es su yerba mate agroecológica, que cuenta con certificaciones que le permiten exportar a países como Rusia, Polonia, Canadá, Estados Unidos y otros. “¡La cultura yerbatera que da vida!”, es el lema que se promueve para presentar un envase renovado en papel Kraft, que mantiene la textura, el olor, el sabor y la durabilidad del producto.

La campaña busca concientizar sobre el consumo responsable, la alimentación orgánica y el comercio justo.
La campaña busca concientizar sobre el consumo responsable, la alimentación orgánica y el comercio justo.

“Esta campaña busca instalar en la ciudadanía, a través de piezas comunicacionales, la importancia de la alimentación saludable y el cuidado del medioambiente, y dar visibilidad a la nueva dinámica del circuito para ofrecer en el mercado productos desarrollados con buenas prácticas ambientales, amigables con la naturaleza y un rostro más humano de comercialización”, menciona Romilio González.

“El aumento de la venta de estos productos orgánicos es una oportunidad para que las familias campesinas dedicadas a este rubro no tengan la necesidad de migrar en busca de mejores horizontes hacia centros urbanos o tierras extranjeras, sino vivir dignamente del fruto de su trabajo, con seguridad y soberanía alimentaria”, dice a su vez Celia Motta.

Flor de yerba mate en las fincas campesinas de Itapúa.
Flor de yerba mate en las fincas campesinas de Itapúa.

En ese sentido, PNUD Paraguay, Cultura y Participación (CyP) y la Asociación Oñoirũ, en alianza con Paraguay Orgánico, Cenconori, CODES, la Central de Cooperativas del Nordeste de Itapúa, con el apoyo de la Municipalidad de Edelira; apuestan por esta campaña que marcha según las necesidades de los tiempos. Afirman que cada granito de arena suma en el afán de instalar el mensaje que se desea: buscar consumidores conscientes que acudan a espacios de comercio justo donde encuentren bienes con un impacto positivo en la biodiversidad y la economía de familias campesinas.

Un esfuerzo en conjunto

El laboratorio de Edelira e Itapúa Poty es parte de Hechakuaa, el Laboratorio Ciudadano de Tavarandu. Se trata de una iniciativa que articula a diversos actores sociales en torno a desafíos de desarrollo sostenible. El equipo impulsor en estos distritos de Itapúa se encuentra a cargo de la Asociación Agroecológica del Paraguay Oñoirũ, conformada por 136 familias campesinas (40 de ellas con fincas orgánicas certificadas) y conocida por la industrialización de la yerba mate y otros productos que no utilizan insumos químicos en ninguna etapa del proceso.

Hechakuaa

Romilio González del (CyP) comenta que el Laboratorio Ciudadano, es coordinado por Cultura y Participación (CyP), en el marco del programa Tavarandu, de fortalecimiento de capacidades para la innovación y la gobernanza participativa en gobiernos y comunidades locales.