“Sufrir” el centro de Asunción

Este artículo tiene 2 años de antigüedad
No es la mejor postal del centro pero con seguridad refleja el contraste en que se encuentra, Por un lado, el esfuerzo encomiable de los comerciantes en mantener a flote sus negocios y por el otro, el descaso de las autoridades, en este caso, reflejada en la maraña de cables observada en la emblemática calle Estrella.
No es la mejor postal del centro pero con seguridad refleja el contraste en que se encuentra, Por un lado, el esfuerzo encomiable de los comerciantes en mantener a flote sus negocios y por el otro, el descaso de las autoridades, en este caso, reflejada en la maraña de cables observada en la emblemática calle Estrella.gentileza

El centro de una ciudad es casi siempre, la mejor referencia que se puede tener de un lugar. Y cuando se trata de la capital de un país, el interés por supuesto, sube de tono. Sin embargo, el centro de Asunción está lejos de poder llenar cualquier expectativa tanto por el estado de abandono en que se encuentra, como por la inseguridad.

Una campaña del gremio de comerciantes del microcentro de Asunción invita a la ciudadanía a “Sentir el centro”. Desde el ámbito cultural, también han existido iniciativas tendientes a divulgar la verdaderas joyas arquitectónicas que se encuentran en el centro histórico de Asunción. Sin embargo, los ciudadanos que se disponen a hacerlo probablemente terminen más bien “sufriendo” el centro.

Nuestro centro cuenta con importantes comercios y locales gastronómicos de primer nivel, que sin duda invitan al disfrute. Sin embargo, lejos de ser un paseo agradable, recorrer las calles céntricas de nuestra capital, además de complicado por el mal estado de muchas de sus veredas, puede ser incluso peligroso, principalmente si uno decide hacerlo a la noche.

Una familia sortea una vereda destrozada de la calle Presidente Franco.
Una familia sortea una vereda destrozada de la calle Presidente Franco.

Tampoco hay mucho por ver porque pese a que cuenta con una importante cantidad de emblemáticos edificios históricos, muchos están en ruinas y da pena ver el lamentable estado en que se encuentran desde hace años. El Palacio de López, el Panteón de los Héroes, la sede del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la de la Vicepresidencia de la República son algunas de las excepciones.

Este bellísimo edificio ubicado en la esquina de Presidente Franco y Ayolas no pierde su altivez, pese al abandono y pintatas sufridas.
Este bellísimo edificio ubicado en la esquina de Presidente Franco y Ayolas no pierde su altivez, pese al abandono y pintatas sufridas.

Hay una gran cantidad de mendigos que se han instalado en el centro, así que durante el paseo, además de los baches y charcos, también se hace necesario esquivar algunos colchones y a veces hasta improvisados “campamentos” en las veredas.

Improvisados campamentos como este, que encontramos en la calle Yegros, hacen parte del paisaje del centro.
Improvisados campamentos como este, que encontramos en la calle Yegros, hacen parte del paisaje del centro.

Sin embargo, durante el recorrido es común ver a personas dormidas por doquier, no importa la hora. Hay hombres y mujeres adultos, adolescentes, niños y niñas en estas condiciones, muchas veces como resultado del consumo de estupefacientes.

Bajo el ardiente sol, los "chespis" caen rendidos en la vereda.
Bajo el ardiente sol, los "chespis" caen rendidos en la vereda.

El “pecheo” por parte de niños, indígenas y adultos desocupados es una constante casi a cada cuadra y hay algunos que prácticamente hacen una suerte de “vigilia” frente a los locales gastronómicos.

A la menor intención de estacionar, el automovilista es inmediatamente embretado por uno de los numerosos cuidacoches que se instalaron en la zona. No siempre se trata de un ofrecimiento amigable sino más bien amenazador. El pago es exigido en forma inmediata y el monto no es a voluntad del cliente sino que la “tarifa” exigida por los supuestos cuidadores oscilan entre G. 20 a 30 mil.

La suma es requerida para vigilar el vehículo pero en la práctica, los autodenominados cuidadores casi nunca están cuando uno regresa al mismo.

Allá vos si no cedés a sus pretensiones. Podés terminar con el auto rayado y/o neumático pinchado como consecuencia de la negativa.

Hace poco más de una semana se dio el caso de nueve personas que asistieron a un concierto pagaron por el “servicio” de cuidado de sus autos, que dejaron estacionados en la calle Parapití entre 2ª y 3ª proyectadas, y se encontraron con sus neumáticos cortados, como consecuencia de una disputa entre cuidacoches por la recaudación en la zona.

Un adolescente indígena "pechea" a una señora a la salida de un restaurant ubicado sobre la calle Palma.
Un adolescente indígena "pechea" a una señora a la salida de un restaurant ubicado sobre la calle Palma.

Al caer la noche, numerosos jóvenes salen en patota, ganan las calles de las zonas céntricas y ahí, “no hay tu tía”: te rodean y te despojan de tus pertenencias. Y no es raro toparse con algunos de ellos consumiendo crack en plena vía pública, con aspecto similar a los zombies de las películas de terror.

Muchos comerciantes se han ido, agobiados por los constantes robos, las abultadas cuentas por el escaso movimiento y el nulo interés de las autoridades de dar una solución al caos que consume el centro.

Hay muchos inmuebles vacíos, varios de ellos tuvieron sus accesos violados y son utilizados como guaridas por delincuentes. Algunos están llenos de basura y se pueden observar incluso carteras tiradas, probablemente producto de algún robo.

Muchos locales comerciales abandonados se han convertido en basureros y a veces, incluso guarida de delincuentes.
Muchos locales comerciales abandonados se han convertido en basureros y a veces, incluso guarida de delincuentes.

Los comerciantes que aún persisten, deben lidiar a diario con descuidistas y eventualmente, con delincuentes armados. Los que cuentan con mayores recursos, contratan servicio de seguridad privada, pues, a pesar de que tanto la Comandancia de la Policía Nacional como el Ministerio del Interior están en el centro de nuestra capital, es como si no existieran, pues los robos están a la orden del día.

Turba asaltó a periodistas, a una cuadra de la Comandancia

En la mañana del domingo pasado, nuestras compañeras de tareas Marta Escurra y Magdalena Benítez sufrieron en carne propia esta aterradora experiencia, cuando emprendían viaje de regreso a sus viviendas, luego de la jornada laboral.

Concluido el programa radial televisivo “Entre Gallos y Medianoche” que conducen y se emite por ABC Cardinal y ABCTV, las periodistas abordaron la camioneta de Marta y tomaron la calle El Paraguayo Independiente. A la altura de la intersección con la calle 14 de Mayo, prácticamente en la esquina del Congreso Nacional, las compañeras divisaron un grupo de jóvenes.

Como los peatones caminaban en la calle, Marta redujo la marcha para darles paso, pero en un abrir y cerrar de ojos se vio rodeada por la turba, que además de golpear el vehículo, intentó abrir la puerta, al tiempo en que algunos de sus integrantes exigían a gritos sus celulares.

“Me quedé en shock, no entendía qué es lo que estaba pasando porque fue algo totalmente inesperado”, expresó Marta Escurra, quien ante el peligro para su integridad física y la de su compañera, por suerte atinó a acelerar y esquivar el grupo.

Delincuentes no temen ni respetan a la Policía

El ataque ocurrió a escasos 50 metros de la Comandancia. Al divisar a tres policías sobre la misma calle Paraguayo Independiente en su intersección con 15 de Agosto, es decir, en la cuadra siguiente, las periodistas les alertaron del momento de terror que acababan de vivir. Para sorpresa de las denunciantes, los uniformados solo atinaron a expresar que vieron lo que ocurrió y decirles que los atacantes “eran de la Chacarita”.

“No nos preguntaron si estábamos bien, si necesitábamos ayuda. Solo nos dijeron que eran (los atacantes) de la Chacarita. Solo nos quedó regresar a nuestras casas en estado de shock, impotencia e indignación”, lamentó Escurra”.

Tras lo ocurrido, colegas de otros medios de comunicación revelaron que al parecer, se trata de una nueva modalidad de asalto pues las compañeras no fueron las únicas víctimas, ya que recibieron otras dos denuncias similares. De hecho, en el mismo video se observa que uno de los integrantes del grupo intentó patear a un motociclista que pasaba por el lugar.

Pese a ello, al parecer muchos de los agentes policiales han normalizado esta situación y distintas víctimas han relatado que tras informar de algún hecho punible no reciben más que repuestas apáticas.

En la calle 25 de mayo, una joven ingresa a un comercio, en cuya vereda se observa un joven durmiendo en el piso, aún con su pipa de crack en la mano. Nada raro en el centro.
En la calle 25 de mayo, una joven ingresa a un comercio, en cuya vereda se observa un joven durmiendo en el piso, aún con su pipa de crack en la mano. Nada raro en el centro.

De hecho, la cercanía de las sedes de nuestras máximas autoridades policiales no infunde respeto alguno a los delincuentes, que no dudan en hacer sus fechorías en las cercanías de estos edificios.

Desvalijaron tienda a una cuadra del Ministerio del Interior y de la comisaría 3ª

A modo de ejemplo, el 13 de noviembre del año pasado, a pocos minutos de la 01:00, la tienda de celulares Ross Cell, ubicada a una cuadra del Ministerio del Interior y de la comisaría tercera, fue desvalijada. El local, ubicado en Nuestra Señora de Asunción casi Manduvirá, recibió la ingrata visita de un solitario ladrón que aprovechó la pertinaz llovizna de la madrugada para llevar todo lo que quiso.

Para el efecto, el maleante rompió la vidriera del comercio con una piedra y una vez en el interior del local, se alzó con una treintena de celulares, un monitor de tv y salió con la más absoluta tranquilidad.

Robo en el centro
El solitario ladrón en plena acción en la tienda Ross Cell, ubicada a una cuadra del Ministerio del Interior y de la Comisaría 3ª.

Para colmo, al salir del local, la bolsa en la que llevaba los celulares se rompió, pero el delincuente ya estaba preparado para este tipo de eventualidades y simplemente sacó otra bolsa y volvió a recoger cada uno de los aparatos, que estaban todos en caja.

En los locales de la cadena Biggie se ha recurrido a la tecnología para la prevención. Con cámaras de reconocimiento facial, los guardias directamente se ponen en alerta para impedir la entrada de personas que anteriormente han sido sorprendidas en la comisión de hurtos.

Ante la falta de seguridad, las pocas despensas que aún subsisten, optan por la modalidad de atención tras las rejas en la noche y en los fines de semana.