Iglesia valoró servicio al prójimo en misa por la Jornada Mundial de la Vida Consagrada

Este artículo tiene 1 año de antigüedad
Iglesia valoró servicio al prójimo en misa por la Jornada Mundial de la Vida Consagrada.
Iglesia valoró servicio al prójimo en misa por la Jornada Mundial de la Vida Consagrada.SILVIO ROJAS

Con el lema “Peregrinos y sembradores de esperanza” se realizó hoy la Santa Misa por la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Durante la homilía, el cardenal Adalberto Martínez resaltó que el “servicio al prójimo genera esperanza” y afirmó que los consagrados y consagradas deben estar “dónde los pobres gritan”.

La Iglesia Católica celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada cada 2 de febrero, coincidiendo con la fiesta de la Presentación del Señor. La celebración eucarística realizada esta mañana en la Catedral Metropolitana de Asunción, fue introducida por una solemne bendición de velas, y la Santa Misa fue presidida por el cardenal Adalberto Martínez.

El cardenal Adalberto Martínez presidió la santa misa en la Catedral Metropolitana.
El cardenal Adalberto Martínez presidió la santa misa en la Catedral Metropolitana.

Durante la homilía, el cardenal recordó que el lema de este año es “Peregrinos y sembradores de esperanza”, resaltando que los que están en vida consagrada están llamados a reflejar la luz de Jesucristo.

Asimismo, destacó que esta fiesta también se conoce como el día de la Candelaria; ocasión en que se bendicen las velas que simbolizan a Cristo como luz del mundo. “Nuestra esperanza es Ñanderaja, el señor Jesús. Sin él, entra la desesperanza”, manifestó Martínez.

Además, reflexionó: “Los enfermos, los encarcelados, los que están solos, los abandonados, los pobres, los ancianos, los pecadores, también están invitados a entonar el mismo canto de esperanza".

Vida consagrada “donde los pobres gritan”

Durante la Santa Misa de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que fue instituida por el Papa Juan Pablo II en 1997, el cardenal paraguayo manifestó que los consagrados y consagradas, “están allí donde los pobres gritan” para llevar consuelo y la alegría del evangelio a los pobres y vulnerables.

La Catedral Metropolitana se llenó de fieles.
La Catedral Metropolitana se llenó de fieles.

Martínez resaltó la vida consagrada de quienes acuden al auxilio de quienes viven en los bañados y en “territorio de poblaciones deshidratadas y hambreadas”. Mencionó también a quienes asisten en hospitales, cárceles, a los ancianos y abandonados, personas en situación de discapacitad, huérfanos y viudas.

“Gracias, por la antorcha encendida de la fe y del servicio al prójimo que genera esperanza. Gracias por vuestra vocación”, expresó.

El cardenal pidió por todos los consagrados, para que el Señor guíe los pasos de aquellos que entregan su vida a la misión del Reino de Dios.