Una familia de la compañía Rincón de la capital del departamento de Guairá denunció públicamente una presunta negligencia médica ocurrida en el Hospital Regional de Villarrica relacionada con la atención brindada a una mujer embarazada, cuya bebé nació ya sin signos vitales durante una cesárea.
La denuncia inicial fue realizada por la jefa de la paciente afectada y futura madrina de la niña, quien acompañó de cerca el proceso de gestación de Mariza Núñez Montiel, de 32 años, y decidió hacer pública la situación tras el trágico desenlace que afectó a la madre primeriza.
Según el relato, la mujer tenía un embarazo de 39 semanas y acudió al Hospital Regional de Villarrica el día sábado por presentar dolores abdominales. Posteriormente, regresó en dos ocasiones más el domingo debido a intensos dolores en el bajo vientre, que ella identificaba como contracciones.

De acuerdo con la versión de los familiares, en el centro asistencial se le habría administrado un calmante fuerte para aliviar el dolor, indicándole que si las molestias no cedían se procedería a una cesárea.
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Sin embargo, sostienen que, pese a las reiteradas consultas y al intenso dolor que sufría la paciente, esta fue enviada nuevamente a su domicilio bajo la indicación de que aún debía esperar para el parto, puesto que la dilatación no había alcanzado la marca necesaria. Finalmente, tras varios días sin percibir movimientos de la bebé en el vientre, se constató que ya no tenía latidos y se efectuó una cesárea de urgencia.
La bebé nació efectivamente sin signos vitales, con un peso aproximado de 4 kilogramos, según manifestaron los allegados.

Otro aspecto que generó dudas y indignación en la familia fue la supuesta manifestación de la médica interviniente, quien habría señalado que la recién nacida requeriría incubadora o terapia intensiva por tratarse, presuntamente, de un caso de prematurez. Los familiares cuestionan esta versión, atendiendo a que el embarazo ya se encontraba a término, con 39 semanas de gestación, lo que, a su criterio, evidencia inconsistencias en el manejo clínico del caso.
El director del Hospital Regional de Villarrica, Dr. Néstor Petersen, informó que se iniciará de manera urgente una auditoría médica interna. El proceso incluye el análisis del historial clínico completo de la paciente, desde su primera consulta prenatal hasta el desenlace ocurrido durante la cesárea.
Petersen aclaró que, por prudencia, no brindará detalles preliminares hasta contar con los resultados de la auditoría, aunque aseguró que el hospital informará oportunamente sobre las conclusiones.

Asimismo, explicó que la paciente había realizado algunos controles prenatales en la Unidad de Salud Familiar de su zona y otros en el Hospital Regional de Villarrica, antecedentes que también serán evaluados.
