La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) avanza en un operativo de gran envergadura para el saneamiento del subembalse del Arroyo Poti’y.
Según los últimos reportes, las cuadrillas ya han extraído más de 3.000 toneladas de malezas acuáticas y una cantidad alarmante de residuos sólidos urbanos, en un esfuerzo por recuperar este recurso hídrico estratégico que une a los municipios de Encarnación y Cambyretá.
Para hacer frente a la densidad de la vegetación y la acumulación de desechos, la binacional desplegó un equipo que incluye retroexcavadoras anfibias y maquinaria liviana. El material extraído es retirado del sitio en camiones volquete especialmente acondicionados, asegurando que los contaminantes no regresen al cauce.
La ingeniera Cecilia Vergara, del Sector Medio Ambiente de la EBY, calificó los resultados como positivos, aunque advirtió sobre la complejidad de la tarea. “Es una labor lenta y compleja. Los parámetros físico-químicos del agua están hoy en niveles razonables, pero la situación es delicada debido al pronóstico de bajo nivel de agua y las altas temperaturas”, explicó.
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A pesar del despliegue técnico, la presencia de residuos sólidos urbanos (basura doméstica) sigue siendo el principal obstáculo. Desde la EBY recalcaron que la limpieza mecánica es insuficiente si no existe una responsabilidad compartida con la comunidad.
“Solicitamos a la población una mayor concienciación. Debemos evitar arrojar residuos al cauce y a la red de alcantarillado sanitario”, enfatizó Vergara.
¿Por qué es vital el Arroyo Poti’y?
El saneamiento de este cauce no es solo una cuestión estética; es una medida de salud pública y equilibrio ambiental:
- Biodiversidad: Protege la fauna y flora asociada al sistema del embalse.
- Salud Pública: Previene la proliferación de organismos transmisores de enfermedades.
- Infraestructura: La eliminación de basura evita la obstrucción de ductos y sistemas de drenaje pluvial.
El llamado de las autoridades es claro, señalando que la salud del Arroyo Poti’y depende tanto de las máquinas de la EBY como de los hábitos de los ciudadanos. Sin una correcta disposición de los desechos domésticos, el esfuerzo técnico corre el riesgo de ser en vano.
