Niño arrastrado por raudal: intendente de San Lorenzo niega negligencia

Felipe Salomón, intendente de San Lorenzo
Felipe Salomón, intendente de San Lorenzo.

El intendente de San Lorenzo, Felipe Salomón, rechazó versiones sobre una supuesta paralización de la obra donde el pequeño Tobias Suárez fue arrastrado por un raudal el pasado 13 de febrero. Afirmó que había señalización y funcionarios trabajando, pero sostuvo que en 38 minutos cayeron 120 milímetros de lluvia y que el temporal arrasó con carteles y cintas de advertencia.

Felipe Salomón, intendente de San Lorenzo, aseguró que desde el primer momento se solidarizó con la familia de Tobías Suarez, pese a que el padre del niño lo calificó de “cobarde” y le reclamó públicamente no haberse hecho presente durante el operativo de búsqueda. El jefe comunal lamentó que el hecho represente “una noticia muy negativa” para su administración; sin embargo, cuestionó las versiones que señalan que la obra estaba paralizada o que debía haber concluido el año pasado.

“El trabajo empezó a las siete de la mañana y el diluvio vino a las siete y treinta. No hubo tiempo de colocar ningún tipo de cartel en ese momento”, insistió.

El jefe comunal afirmó que la obra tiene un avance del 75% y que solo faltaban unos 120 metros para completarla. La calificó como una intervención “histórica” en una zona crítica que, según dijo, arrastraba reclamos desde hace décadas.

Señalización bajo el agua

Así se veía la zona de obras en el lugar donde el pequeño Tobías fue arrastrado por el raudal el pasado 13 de febrero.
Así se veía la zona de obras en el lugar donde el pequeño Tobías fue arrastrado por el raudal el pasado 13 de febrero.

Uno de los puntos más cuestionados tras la tragedia es la supuesta falta de señalización en el sitio donde el niño fue arrastrado por el raudal. Salomón sostuvo que existían carteles, cintas y vallados, pero que la magnitud del temporal hizo que todo fuera arrasado.

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Indicó que en 38 minutos cayeron 120 milímetros de lluvia, lo que convirtió la calle “en una sucursal del río Paraguay”, según describió. Incluso mencionó la caída de una columna, árboles y el hallazgo del chasis de un vehículo en la zona de las alcantarillas como prueba de la fuerza del agua.

Es imposible que un cartel o una cinta aguante ese caudal”, reiteró.

Vecinos, videos y responsabilidades

El intendente afirmó que existen grabaciones periodísticas y testimonios de vecinos que confirman que la obra no estaba paralizada y que había señalización en días anteriores. También señaló que el obrador de la empresa se encuentra a pocos metros del lugar y que más de 30 carteles estaban disponibles para su colocación.

Aunque otro grupo de vecinos cuestionó a la empresa constructora encargada de la obra, ya que sostienen que el accidente pudo haberse evitado si se hubieran instalado pasarelas peatonales, tal como afirman, se establece en las especificaciones técnicas del pliego de bases y condiciones.

Sin embargo, el argumento central de la defensa municipal se concentra en los minutos críticos del temporal: mientras los obreros trabajaban, el diluvio —según el intendente— se desató de forma tan repentina que impidió cualquier acción preventiva adicional.

Mientras la búsqueda del niño continúa y el dolor golpea a una comunidad entera, la discusión sobre responsabilidades apenas comienza.