Luis Bello (ANR-cartista), intendente de Asunción, apura el llamado para adquirir 10 camiones recolectores de basura, en medio del recrudecimiento de las denuncias por falencias en el servicio de limpieza en la capital del país. La inversión se estima en G. 13.000 millones, unos US$ 2 millones al cambio de hoy.
Armando Becvort, director de Servicios Urbanos de la comuna, dijo que se encuentran realizando los últimos trámites para que el llamado salga en próximos días. Si bien precisó que se trataba de datos estimativos, señaló que cada uno de estos vehículos tendría un costo aproximado de entre G. 1.300 millones y G. 1.500 millones, dependiendo de su capacidad de carga.
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La intención se concretaría semanas después de que el intendente haya logrado que la Junta Municipal apruebe extender por siete meses más el contrato de alquiler de camiones privados, con las firmas El Palacio SA y San Cristóbal. “Este no fue ningún nuevo pedido, sino la extensión del plazo del contrato, de tal manera que podamos utilizar ese saldo disponible que tenemos mientras compramos los camiones nuevos”, dijo el director municipal.

Becvort señaló que, en promedio, cada camión recolector recorre en un solo turno más de 600 viviendas, alcanzando a más de 1.800 usuarios. Precisó que la flota municipal transporta cerca de 20 millones de kilos de desperdicios por mes, lo que corresponde al 95% de la basura generada en la capital.
Herencia de Nenecho
Desde su asunción, Bello enfrentó una crisis de basura por el pésimo estado de los móviles, herencia del abandono al que fueron sometidos durante la gestión del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista). Como concejal y presidente de la Junta Municipal, Bello avaló la gestión de Nenecho, aprobando los balances 2023 y 2024, pese a conocerse ya el desvío del dinero que era para obras, producto de la emisión de bonos, denunciado por ABC.
Carlos Pereira, interventor de la gestión de Nenecho, reportó graves irregularidades en el uso de los fondos de bonos G8 (2022). Según su informe, Rodríguez dilapidó G. 13.000 millones -lo mismo que costarían los móviles nuevos- en servicios que no poseen respaldo documental.
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Entre estos gastos con dinero de la cuenta de bonos G8, figuran alquileres de camiones recolectores a las mismas firmas, Palacio SA y San Cristóbal, que según Pereira, carecían de datos fundamentales, como nombre de los operadores y tareas asignadas. Es decir, con el dinero que Nenecho utilizó para gastos que, según Pereira, no tenían respaldo, la comuna pudo haber comprado camiones nuevos.

Pereira documentó además que, mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, Nenecho desvió en total G. 512.000 millones de la cuenta de los bonos G8, emitidos para obras, pero que terminaron pagando salarios y otros gastos corrientes operativos. El reporte de Pereira se presentó en agosto, horas después que, presionado, Óscar Rodríguez renunciara al cargo de intendente.
Camiones descompuestos
Ahora, funcionarios de Servicios Urbanos reportaron nuevamente a este medio que la operatividad de la flota propia es sumamente deficiente. En los últimos días, solo 15 de los 27 camiones municipales estuvieron funcionando para toda Asunción.
Esto significa que apenas el 55% de los móviles propios está en las calles cumpliendo su labor, mientras que el resto de la flota corresponde nuevamente a vehículos alquilados.
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A fines de octubre de 2025, Julio Fernández, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de la Municipalidad de Asunción (Sinoema), había señalado como llamativo que la comuna siga destinando dinero al alquiler de camiones, en lugar de reparar los propios. ¿Cómo hay dinero para pagar eso?“, cuestionó entonces.

El dirigente gremial había apuntado a empresarios y políticos que administran en este momento la comuna como los responsables de esta situación. Advirtió además que como trabajadores no permitirían la “privatización del servicio”, que “le costaría el doble a la ciudadanía”.
Barrio Obrero
En los últimos días, vecinos de distintos puntos de la capital volvieron a reportar un empeoramiento del servicio. Uno de los barrios más afectados por la acumulación de desperdicios es Barrio Obrero.
El vertedero más notorio es el del paseo central de la avenida Itá Ybaté (21a Proyectada) esquina Caballero. En el sitio, la constante descarga de desperdicios se ha vuelto casi “tradicional”. La utilización de maquinaria pesada para recoger la basura ya formó una enorme zanja, donde a diario aparecen todo tipo de basuras, escombros y otros desperdicios.
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Carlos Pereira, interventor de la gestión de Rodríguez, había dispuesto la instalación de 10 contenedores, para facilitar la recolección domiciliaria. Sin embargo, estos tuvieron que ser retirados debido al daño extremo que recibieron por mal uso, según informó Becvort. Los recipientes fueron vandalizados y cargados con materiales no aptos para su capacidad mecánica.

Otro vertedero importante está en la esquina de Blas Garay (4ta Proyectada) y Caballero, donde la basura toma toda la vereda, que también está destruida. Sobre Yegros, entre 21a Proyectada y 5ta Proyectada, hay basuras en prácticamente todo el paseo central.
Virgen de la Asunción
Otro foco “tradicional” de vertederos de la capital es un terreno baldío sobre Pastor Ibáñez casi Artigas, detrás de una gasolinera, en el barrio Virgen de la Asunción.

Allí, la vereda del predio se transformó en una extensa línea de basura acumulada. Se observan grandes cantidades de bolsas plásticas rotas, papeles, empaques y bultos de telas. El vertido irregular es realizado tanto por vecinos como por desconocidos que llegan al lugar.
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Pese a tratarse de un problema de larga data, hasta el momento la comuna no encontró la forma de prevenir la contaminación, ni de sancionar a los responsables.
