Diversas asociaciones de pacientes denuncian que los recientes ajustes administrativos en los procesos de certificación presupuestaria exigido por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) están provocando un desabastecimiento crítico. “El cáncer no espera”, advierten los afectados, ante el riesgo de interrupción de tratamientos vitales.
Lea más: Trasplantes y urgencias en jaque: advierten que burocracia del MEF pone vidas en riesgo
Un conjunto de asociaciones de pacientes oncológicos de todo el país ha lanzado un desesperado “comunicado a la opinión pública”, señalando directamente a las nuevas disposiciones administrativas y ajustes en los procesos de certificación presupuestaria como los responsables de un quiebre de stock sin precedentes en la red oncológica nacional.
Según el documento, las nuevas exigencias impuestas al Ministerio de Salud Pública (MSPBS) para la gestión de fondos, han generado retrasos críticos en la adquisición y reposición de insumos.

Esta situación no solo afecta al Instituto Nacional del Cáncer (Incan), sino a toda la red vinculada, impactando a pacientes con cáncer de mama, pulmón, próstata, leucemias, linfomas y, de manera alarmante, a tratamientos oncológicos pediátricos.
Consecuencias humanas
El comunicado es tajante: la interrupción terapéutica no es una opción. En oncología, la falta de un fármaco significa la suspensión de ciclos químicos, el retraso de tratamientos programados y, en última instancia, la progresión de la enfermedad.
“Cuando el sistema se demora, las consecuencias no son administrativas: son humanas”, reza el texto.
Lea más: “Burocracia mata pacientes”: se recrudecen carencias en el Hospital Acosta Ñu
Los pacientes denuncian que muchos de los medicamentos faltantes forman parte de esquemas combinados que no admiten sustitutos; sin el fármaco específico, el protocolo clínico se detiene por completo.
Juana Moreno, presidenta de la Asociación de Pacientes con Cáncer y Familiares (Apacfa) contó a ABC que entre los faltantes se encuentran medicinas esenciales como Doxorrubicina, Metotrexato, Trastuzumab y su versión combinada Phesgo. La falta de estos fármacos paralizan quimioterapias y terapias dirigidas, dejando desprotegidos a pacientes con leucemia y cáncer de mama.

Moreno citó también una lista de stock crítico. Entre las medicinas que se están acabando se encuentran: Atezolizumab, Cisplatino, Trastuzumab deruxtecán y Vincristina. La falta de estas drogas frena desde quimioterapias básicas hasta inmunoterapias avanzadas, golpeando a niños y adultos.
Un llamado urgente a la “definición política”
Ante la gravedad de la situación, las asociaciones oncológicas exigen una articulación inmediata entre el Ministerio de Salud, el Ministerio de Economía y la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP).
Los afectados demandan:
- Garantizar la provisión inmediata de los tratamientos en curso.
- Establecer un cronograma público y verificable de reposición de stock.
- Implementar mecanismos ágiles que eviten que las trabas burocráticas vuelvan a primar sobre el derecho a la vida.
Lea más: “Esto va a desencadenar un caos”: advierten que el control fiscal del MEF asfixiará las urgencias
Los pacientes recalcan que la solución requiere una “definición política” de alto nivel. El mensaje final del comunicado es una sentencia para el Gobierno: “El cáncer no espera. La respuesta del Estado tampoco debería hacerlo”.
El comunicado está firmando por Jerovia - Asociación de Pacientes Oncológicos del Hospital San Pablo, Asociación de Pacientes con Cáncer y Familiares (Apacfa) del Incan, Asociación de Pacientes Oncológicos del Sur, Asociación de Apoyo contra el Cáncer Multidisciplinario de Amambay (ACCMA), Asociación de Lucha contra el Cáncer - Concepción, Asociación de Pacientes Oncológicos de Alto Paraná (APAP) y Asociación Lazos de Amor - Caaguazú.
