El juicio oral y público por supuesta lesión grave a raíz de la agresión sufrida por Benjamín Raúl Zapag Gayet en el interior de la discoteca Morgan Warehouse de Villa Morra en la madrugada del 6 de noviembre de 2022, continuó hoy con testificales.
El único acusado en este juicio es Héctor Iván Grau Arroyo, de 22 años, aunque aún está pendiente de estudio en la Corte Suprema de Justicia la prosecución del causa con relación al otro procesado por el caso, Marcello Giovanni Fretes Laterra (22). En la época, ambos eran jugadores de la selección paraguaya de rugby.

El empresario Raúl Zapag, padre de la víctima, relató al Tribunal de Sentencia presidido por Laura Ocampo e integrado por Fabián Weisensee y Cándida Fleitas los momentos de angustia que vivió la familia en la ocasión.
Tras agresión, Benjamín Zapag fue intervenido quirúrgicamente
La acusación fiscal refiere que la agresión ocurrió entre las 3:00 y las 3:05 del 6 de noviembre de 2022, cuando Zapag se disponía a salir del el sanitario del local nocturno. Sin motivo alguno, Fretes le cerró el paso y luego Grau lo agredió a puñetazos en el rostro.
El testigo recordó que el chofer de la familia le avisó de la agresión sufrida por Benjamín, entonces con 18 años, y que rápidamente lo llevó a la casa.
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El empresario señala que cuando su hijo llegó, pudo percartarse de la gravedad de la lesión sufrida, motivo por el cual lo trasladó de inmediato al sanatorio La Costa, donde fue intervenido quirúrgicamente por la gravedad de las lesiones sufridas en el rostro.
Agresión fue gratuita
Consultado por la presidenta del Tribunal si sabía el motivo de la agresión, Zapag afirmó que no, ya que su hijo ni siquiera conocía a sus agresores, pues estos fueron identificados posteriomente mediante videos y testimonios de ocasiones testigos del ataque.
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Recordemos que en ocasión de dar su versión sobre lo ocurrido, la propia víctima dijo que no conocía a sus agresores y aclaró que tampoco hubo un antecedente enojoso que pudiera motivar la agresión, como una pelea o una discusión por el motivo que fuere.
En la época, una de las hipótesis manejada por los investigadores es que los agresores estaban sosteniendo un juego violento y que Benjamín fue elegido al azar, simplemente porque llegó al lugar en aquel momento.
“Estos estaban jugando un juego muy violento dentro del baño. El piedra, papel o tijera, pero a bofetadas. Estaban obviamente bastante alterados y en ese momento entró Benjamín, quien salió ‘sorteado’”, expresó en aquel entonces Ricardo Preda, abogado querellante.
Este juicio continúa el próximo lunes 6 de abril, con otras testificales. La acusación está a cargo del fiscal Marcelo García de Zúñiga y la defensa la ejerce el abogado Álvaro Arias Ayala.
