El tiempo corre para Bianca: su familia pide un “sí” a la donación de órganos pediátricos

Bianca Sofía Balbuena Roldán abraza a su tía Aida Roldán, mientras esperan el "si" de un ángel.
La pequeña Bianca Sofía Balbuena Roldán, abraza a tu tía Aída Roldán.Gentileza

AYOLAS. La pequeña Bianca Sofía Balbuena Roldán, de tres años, aguarda junto a sus padres, William y Diana, la llegada de un donante que le permita seguir viviendo. La niña se encuentra en lista de espera desde el 2023, luego de que los médicos le diagnosticaran miocardiopatía dilatada congénita. Solo un trasplante de corazón podría salvarle la vida.

En medio de una delicada situación de salud de Bianquita, sus familiares mantienen la fe y continúan esperando la aparición de un “ángel” que diga “sí” a la donación pediátrica. Luego de casi tres años de la difícil espera, utilizan las redes sociales para concienciar sobre la importancia de la donación de órganos en niños, una acción que podría darle una nueva oportunidad de vida a Bianca.

De acuerdo con los estudios médicos, el corazón de la niña funciona apenas al 18 %, lo que vuelve urgente la necesidad de un trasplante. Cada día que pasa aumenta la incertidumbre, mientras la familia sigue aferrada a la esperanza de recibir una respuesta positiva que permita cambiar el curso de esta historia.

Bianca cumplió tres años el pasado 23 de marzo. Con un corazón agotado, espera con cada latido un “sí” que pueda salvar su vida.

“Los días pasan y el tic tac del reloj se acelera; su vida es como una bomba de tiempo. Cada mañana que despierta es una bendición”, expresó Aída Roldán, tía de la niña.

Durante uno de sus controles médicos, se detectó un derrame en el pericardio, lo que agravó aún más su estado de salud. “El tiempo se nos agota. Como familia pedimos un sí para Bianca, una oportunidad de vida. Ella nos demuestra cada segundo sus ganas de vivir, con una valentía admirable a sus cortos tres años”, agregó la familiar.

Los pies de  Bianca Sofía, muestran su delicada situación de salud.
Bianca Sofía Balbuena Roldán aguarda, junto a sus familiares, una decisión sobre la donación de órganos.

Pese a su condición, Bianca incluso inició su etapa de prejardín desde su casa, en un entorno protegido que evita su exposición a virus. Este esfuerzo refleja su fortaleza y las ganas de seguir adelante, a pesar de las limitaciones que enfrenta diariamente.

Actualmente, la niña reside en San Lorenzo, a pocos metros del Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu, donde permanece a la espera de un donante compatible. Su entorno familiar más cercano también se ha visto afectado, ya que se encuentra alejada de familiares, amigos y seres queridos.

“Pedimos el acompañamiento de la ciudadanía para seguir hablando de la donación pediátrica de órganos, ya que es la única forma de acercarnos a nuestro ángel donante”, concluyó la tía.