La crisis en los hospitales dependientes del Ministerio de Salud Pública, a cargo de la doctora María Teresa Barán, en vez de tener cuanto menos una leve mejoría, en el “segundo tiempo” del gobierno de Santiago Peña, pareciera agravarse, si se tienen en cuenta las denuncias diarias, de falta de medicamentos e insumos, que van desde los más básicos hasta los más costosos.
El caso que enfrenta ahora la familia González, de Ypané, es reflejo de este duro calvario por el que atraviesan decenas de pacientes. La situación del padre de Victoria González, don Luis González, de 67 años, es sumamente delicada. Presenta un diagnóstico de insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal aguda y una infección en el hígado, contó la joven.
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A este complejo cuadro de salud se suma la carencia de insumos esenciales en el Hospital Distrital de Ñemby, donde está internado desde el martes, lo que obliga a Victoria a buscar medicamentos de urgencia por su cuenta.
“Algunos que otros medicamentos tienen, pero algunos no”, lamentó Victoria en conversación con ABC Tv, señalando que fármacos básicos como la furosemida y la vitamina K no están disponibles en el hospital. Esta situación la fuerza a recurrir a farmacias externas, donde los precios son mucho más elevados, lo que agrava su precaria situación económica, ya que además debe velar por el sustento de sus hijos, en casa.
La solidaridad ciudadana ante la ausencia del Estado
Sin el apoyo de otros familiares y cargando sola con la responsabilidad, Victoria se ha visto en la necesidad de aceptar cualquier tipo de ayuda económica, por mínima que sea. “Todo suma realmente acá... sea lo que sea, si tenés un 500 o 100 guaraníes, para mí todo suma”, relató con impotencia.

La mujer confesó que, aunque conocía las noticias sobre la precariedad del sistema sanitario paraguayo, vivirlo en carne propia fue un golpe de realidad devastador. “Siempre veía, pero no sabía la realidad de las cosas. Es la primera vez que me pasa esto y sé que sí, es real”, afirmó, describiendo el sentimiento de desesperación e impotencia que la embarga al ver que su padre ha dejado de hablar desde su ingreso al hospital.
El calvario en Ypané: “Le sacaron el oxígeno”
El martirio de esta familia comenzó el pasado martes, cuando el paciente se descompensó y fue trasladado inicialmente al Hospital de Ypané. Según el testimonio de Victoria, en dicho lugar la atención fue negligente: le retiraron el oxígeno y pretendieron obligarla a firmar un alta voluntaria para trasladarlo por sus propios medios hasta Ñemby, deslindando así cualquier responsabilidad médica.
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A pesar de que había una ambulancia frente al hospital, las autoridades del centro asistencial se negaron a utilizarla para el traslado. “Desde ahí empezó el calvario”, recordó Victoria, quien finalmente pudo conseguir el traslado gracias a la ayuda de terceros.
Sin esperanzas y entre gastos excesivos
Actualmente, el panorama es sombrío. Los médicos no le dan esperanzas de vida debido a una infección generalizada que afecta todo el cuerpo del paciente. A pesar de este diagnóstico, las exigencias de compra de insumos no cesan; Victoria ha tenido que costear desde pañales hasta pomadas de G. 80.000 que, tras hacerse público su caso, los propios médicos le dijeron que “no eran urgentes”.
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“En la desesperación, uno no va a saber si es urgente o no, y más viendo a tu paciente en estado crítico”, sentenció Victoria, quien sigue esperando un milagro en medio de la desidia del sistema público de salud.
