La reciente tragedia en el Hospital Regional de Salto del Guairá, donde un médico anestesiólogo fue hallado sin vida a causa de una presunta sobredosis de sustancias controladas, ha encendido las alarmas en el sistema sanitario paraguayo. Según el Ministerio de Salud Pública (MSPBS), en apenas siete días se han tomado conocimiento de tres casos de sobredosis en profesionales de la salud, una frecuencia que aumenta de manera alarmante.
En una entrevista con ABC, el doctor Darío Zárate, vicepresidente de la Sociedad Paraguaya de Anestesiología (SPA), desglosó la compleja realidad de una especialidad que, aunque vital para la medicina moderna, coloca a sus practicantes en un terreno de altísima vulnerabilidad emocional y farmacológica.
Anestesiólogos: vulnerabilidad 2,7 veces mayor que en otras especialidades
La anestesiología es, por definición, una carrera de alta presión, explicó Zárate. “Es una especialidad que tiene 2,7 veces más frecuencia de adicciones que otras especialidades médicas”, aseguró a ABC.
El médico resaltó que esta cifra responde al nivel de estrés extremo que conlleva la especialidad y el acceso inmediato a fármacos de altísima potencia.

Aunque el caso de Salto del Guairá sigue bajo investigación fiscal, el doctor Zárate reveló que la SPA ya está trabajando con el Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud para establecer pautas de contención. “Nosotros identificamos alertas, pero aún no existe una legislación que establezca un control estandarizado”, señaló el vicepresidente.
Test toxicológicos: un control necesario
Consultado sobre la propuesta del Ministerio de Salud, de aplicar test toxicológicos al personal de salud en cercanía con fármacos controlados, Zárate indicó que la postura de la Sociedad es la apertura hacia medidas de control más estrictos, por lo que estarían a favor de estos exámenes, siempre y cuando estén condicionados a un marco legal claro.
El médico enfatizó que, si bien hay casos de éxito y recuperación, la tasa de reincidencia en el gremio es alta, rondando el 20% en un lapso de año y medio.
Déficit de especialistas
La falta de personal es otro factor que alimenta el agotamiento. Actualmente, Paraguay cuenta con 350 anestesiólogos para una población cercana a los 7 millones de habitantes. Esto arroja una cifra de 5 anestesiólogos por cada 100.000 habitantes, que es exactamente el mínimo requerido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En comparación con la región, la cifra en Paraguay es preocupante. En Argentina, se dispone de 14 anestesiólogos por cada 100.000 habitantes, mientras que en Chile, se cuenta con aproximadamente 11 por cada 100.000.

Zárate detalló que en Paraguay se cuenta con centros formadores como el Hospital de Clínicas, Instituto de Previsión Social (IPS), Hospital Militar y el Hospital Nacional de Itauguá (HNI), donde se forman cerca de 27 nuevos profesionales al año.
Sin embargo, el vicepresidente de la Sociedad indicó que en muchos establecimientos, como en el IPS, donde un anestesiólogo atiende entre 6 y 7 cirugías por día, la demanda sigue siendo asfixiante.
