Esthercita, de cuatro años, permanece internada en el Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu desde hace un año y seis meses. Si bien su familia solicitó la ayuda de la ciudadanía para adquirir un respirador portátil para volver a su hogar en Alto Paraguay, la dirección médica del servicio que depende del Ministerio de Salud Pública (MSPBS) enfatiza que el proceso de externación para pacientes electrodependientes requiere de una logística que va más allá del equipo médico.

El director del hospital, doctor Héctor Castro, aseguró a ABC que se está trabajando con Salud Pública para adquirir el equipo médico y también trabajan con el servicio social para analizar la viabilidad del traslado. “Se tiene que ver día a día el contexto del paciente y el contexto social. Para que la respiración asistida domiciliaria sea segura en un lugar tan distante como Puerto Casado, se deben asegurar garantías básicas, como la estabilidad de la corriente eléctrica y condiciones edilicias”, explicó.
El alta tras 572 días internada: el desafío de la distancia y los insumos
Castro señaló que el hospital ya tiene experiencia con pacientes en programas de asistencia domiciliaria, mencionando como ejemplo a niños con Atrofia Muscular Espinal (AME). Sin embargo, aseveró que la ubicación geográfica de la paciente es un factor crítico.

Castro fue enfático al indicar que se requiere la presencia de referentes de fisioterapia y nutrición cerca de la localidad. Además, el servicio social debe asegurar la provisión constante de filtros, tubuladuras y medicación. Precisó que la niña también requerirá controles periódicos en el hospital.
“Estamos aguardando la compra del respirador, pero por otro lado, se tiene que evaluar el seguimiento y la provisión de insumos ante una situación tan compleja”, puntualizó el director.
Evolución del cuadro clínico
A pesar de la dependencia del ventilador, el doctor Castro destacó que existen avances. La niña está ganando peso y se han podido ajustar a la baja las presiones del respirador para “descomplejizar” su estado lo máximo posible.

Además, el director del hospital dijo que la madre de la niña, Clarisa Barros, ya recibe entrenamiento directo en la terapia, adquiriendo habilidades en aspiración de secreciones, manejo de gastrostomía y fisioterapia. Sin embargo, el retorno al Chaco sigue supeditado a que el sistema de salud pueda garantizar en el hogar la misma solidez de tratamiento que Esthercita recibe en el hospital.
