Referentes de los sectores comercial, agropecuario y técnico del departamento de Ñeembucú presentaron un pedido formal a las principales autoridades municipales y departamentales para impulsar acciones preventivas ante el riesgo de nuevas crecidas y anegamientos en la zona.
La solicitud fue remitida al intendente de Pilar, Fernando Ramírez (ANR); al gobernador de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón (ANR), así como a los presidentes de la Junta Municipal y de la Junta Departamental.
La preocupación se centra en la amenaza de un eventual fenómeno climático de gran magnitud y en el persistente estancamiento de aguas que afecta a Pilar, Guazucuá y otros distritos vecinos.
Ante este panorama, los gremios plantearon la conformación inmediata de una mesa técnica multidisciplinaria que permita orientar las intervenciones con base científica y criterios de planificación.
Entre las prioridades figura la limpieza integral del cauce del arroyo Montuoso, en el tramo comprendido entre Isla Hũ y el río Paraguay, con el objetivo de restablecer el escurrimiento natural y resguardar las áreas productivas.
Asimismo, solicitaron acceso a los estudios elaborados por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y por el Consorcio CTC.
Obstrucción en el sistema hídrico
El profesor Francisco Martínez, integrante de la Comisión Permanente de Defensa Costera y representante de la Cámara de Comercio, señaló que la obstrucción del sistema hídrico puede derivar en serios perjuicios para la producción rural y para la infraestructura urbana de Pilar.
Señaló que existe un informe técnico del MOPC que advierte sobre el avanzado proceso de colmatación de los canales de drenaje en la cuenca del Ñeembucú.
Según mencionó, el documento indica que existen cerca de 13 kilómetros de canales severamente obstruidos, con presencia de puentes colapsados, sedimentos acumulados, malezas y árboles caídos que dificultan el libre desplazamiento del agua.
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Francisco Martínez explicó que esta situación provoca que el caudal se concentre en el canal principal, debido a la pérdida de funcionalidad de los afluentes y ramales secundarios.
Añadió que antiguas intervenciones viales, ejecutadas sin puentes adecuados o con estructuras insuficientes, generaron un efecto de represamiento que actualmente se ve agravado por obras como la circunvalación y la ruta IV.
Preocupación por la seguridad de la defensa costera de Pilar
El técnico advirtió que la llegada repentina de grandes volúmenes de agua podría ocasionar procesos de socavación en puntos sensibles del sistema, especialmente en las compuertas, donde la velocidad del flujo aumenta considerablemente.
Si bien los muros de contención fueron diseñados para soportar presión hidráulica, indicó que esos sectores representan una vulnerabilidad que requiere atención inmediata.
Frente a este escenario, la Comisión de Defensa Costera y representantes del sector productivo insistieron en la necesidad de conformar una mesa integrada por hidrólogos, ingenieros civiles y topógrafos para encarar trabajos de limpieza y dragado bajo criterios técnicos.
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La propuesta contempla iniciar las tareas aguas abajo, a fin de asegurar la eficiencia del sistema y evitar intervenciones aisladas o improvisadas.
Impacto en la economía
Martínez también advirtió que el problema ya genera consecuencias económicas en Pilar. Señaló que la actividad comercial comienza a resentirse como efecto de las dificultades que enfrenta el sector productivo por las deficiencias en el drenaje.
Finalmente, dijo que los gremios reclamaron a las autoridades una convocatoria urgente para poner en marcha un plan de acción sustentado en el informe oficial del MOPC y orientado a prevenir mayores daños en el departamento.
