Humaitá: el abandono amenaza el símbolo de la resistencia paraguaya

Preocupa el deterioro del patrimonio nacional
Ruinas de la histórica iglesia de San Carlos Borromeo están en total abandono en el distrito de Humaitá, Ñeembucú.Edgar Vázquez

HUMAITÁ. El deterioro de las ruinas de la histórica iglesia de San Carlos Borromeo vuelve a encender la alarma en Humaitá. Mientras visitantes y pobladores observan con preocupación el avance del desgaste de la antigua estructura, los compromisos oficiales de restauración siguen sin traducirse en acciones concretas.

La iglesia San Carlos Borromeo del distrito de Humaitá, uno de los emblemas más representativos de la resistencia paraguaya durante la Guerra contra la Triple Alianza (1864-1870), vuelve a quedar en el centro de la preocupación ciudadana por el visible deterioro de su estructura y la falta de intervención estatal.

Estructura en ruinas de un antiguo edificio en Humaitá, rodeada de césped y árboles, bajo un cielo nublado.
Humaitá clama por el abandono de sus ruinas, una representación de la resistencia paraguaya.

La preocupación en la comunidad de Humaitá crece porque el paso del tiempo, la exposición a los factores climáticos y la falta de mantenimiento continúan debilitando una estructura que forma parte de la memoria histórica del país. Mientras las autoridades siguen acumulando diagnósticos, el deterioro avanza sobre uno de los testimonios más poderosos del heroísmo paraguayo.

La gestora cultural, profesora Vicenta Miranda, lanzó un nuevo llamado de auxilio a las autoridades nacionales para que se adopten medidas urgentes de preservación del histórico templo, construido durante la administración de Carlos Antonio López y que sirvió como parte del sistema defensivo del ejército paraguayo durante la contienda bélica.

“¿Por qué tienen tan abandonado a un patrimonio tan importante?”, cuestionó la gestora al señalar que esa es una de las preguntas más frecuentes que formulan quienes llegan hasta las ruinas del templo erigido en honor a San Carlos Borromeo, inaugurado el 1 de enero de 1861 y posteriormente destruido a cañonazos por las fuerzas aliadas.

Estructura de ladrillo en ruinas con vegetación, rodeada de un paisaje verde y un cuerpo de agua al fondo.
La comunidad de Humaitá lucha por la preservación de su histórico edificio en ruinas ante el avance del abandono.

Miranda lamentó que, pese al profundo valor histórico y simbólico del sitio, el abandono institucional siga siendo la constante.

“Creí superada la etapa de los reclamos. Sin embargo, es necesario que las autoridades pertinentes se hagan cargo del cuidado y mantenimiento para evitar males mayores”, expresó.

También relató el impacto que produce el estado actual del monumento en quienes lo visitan.

Observarlo en el lugar supera una simple fotografía. Duele aún más escuchar a visitantes emocionados decir que desde jóvenes soñaban conocer este patrimonio y que hoy finalmente tienen esa oportunidad”, comentó.

Proceso de restauración no avanza

La preocupación no es nueva. El año pasado se conformó una mesa técnica interinstitucional con el propósito de impulsar la restauración y puesta en valor de las históricas ruinas de Humaitá y otros sitios patrimoniales del departamento de Ñeembucú.

Mujeres en ruinas de ladrillo, una vestida con poncho gris y negra, otra con conjunto negro y gorra clara, sosteniendo un teléfono móvil.
Dos mujeres se fotografían en las ruinas de un antiguo edificio en Humaitá, reflejando el estado de abandono del lugar.

Sin embargo, según Miranda, el proceso quedó estancado. “Se hicieron dos reuniones y después no sé qué pasó. No tengo ningún resultado”, afirmó.

La mesa técnica estaba integrada por el gobernador de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón (ANR); el intendente de Humaitá, Julio Caballero (PLRA); representantes de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), entre ellos el jefe de Gabinete Ricardo Torres Alliana; además de referentes culturales y técnicos del departamento.

El objetivo era elaborar un plan integral de recuperación y preservación patrimonial, articulando acciones con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para proteger el legado histórico y fortalecer el circuito turístico de la zona. No obstante, pese a los anuncios y reuniones, el proyecto no avanzó más allá de la etapa inicial.

El intendente Julio Caballero recordó que, según estimaciones técnicas realizadas entonces, solamente el estudio preliminar demandaría una inversión de 300 millones de guaraníes, mientras que la restauración integral de las ruinas requeriría cerca de 5 millones de dólares. “Finalmente no pasó nada”, reconoció.