Durante todos estos años, la mujer logró criar a cinco hijos: Mirta Zacarías Almada (45), Juan Francisco Zacarías Almada (42), Carlos María Zacarías Almada (40), Teresio Javier Zacarías Almada (38) y Estela Maris Zacarías Almada (33), gracias únicamente a su trabajo diario en la vía pública.
Hoy todos sus hijos ya son adultos y formaron sus propias familias, pero pese al paso del tiempo y al enorme esfuerzo realizado, doña María continúa trabajando como el primer día.
La mujer explicó que no puede dejar de trabajar debido a que su esposo, Juan Ángel Zacarías (70), padece un severo cuadro de diabetes y otras enfermedades de base que actualmente ya no le permiten realizar ningún tipo de actividad laboral.
Indicó que, pese a que sus hijos ya tienen sus familias formadas, también son de escasos recursos y ayudan con lo que pueden. Sin embargo, atendiendo al alto costo de los medicamentos de su esposo, señaló que no tiene otra alternativa que seguir trabajando diariamente para solventar los gastos del hogar.
Ante esta situación, doña María sigue acudiendo todos los días a su antiguo puesto para obtener un ingreso promedio de entre G. 30.000 y G. 50.000 diarios, dinero que utiliza principalmente para la compra de alimentos y medicamentos.

Actualmente también ayudan en el sostenimiento familiar algunos de sus nietos, entre ellos Juan José (19) y Javier Zacarías Pedrozo (22), además de otras integrantes de la familia que colaboran de acuerdo con sus posibilidades.
La trabajadora ovetense representa a miles de mujeres paraguayas que, pese a las dificultades económicas y el paso de los años, continúan luchando diariamente por sus familias. Con humildad, sacrificio y mucha fortaleza, sigue llevando el sustento y el pan de cada día hasta su hogar.
Doña María Almada de Zacarías es considerada por muchos vecinos como una verdadera madre ejemplar y una auténtica “Kuña guapa”. Su historia refleja el esfuerzo silencioso de tantas madres paraguayas que dedican toda su vida al bienestar de sus seres queridos.
