El Team Angiru inscribió su nombre en la historia del deporte de aventuras tras culminar en un destacado 6° lugar en la exigente Malacara Race Amazonas 500K. La competencia, considerada una de las carreras de aventura más extremas de Sudamérica, se desarrolló en plena selva amazónica, teniendo como epicentro la ciudad de Manaos, Brasil.
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El evento reunió a atletas de élite mundial provenientes de países con fuerte tradición en la disciplina como Argentina, Uruguay, España, Estonia, Francia, México, Brasil, entre otros. En ese escenario internacional, el desempeño de Angiru fue una de las grandes revelaciones, consolidándose como uno de los equipos de mayor crecimiento dentro del circuito.
Malacara Race: una odisea non-stop de 511 kilómetros
Para alcanzar la meta, el equipo debió enfrentar condiciones extremas de calor y humedad, atravesando ríos amazónicos, bosques inundados, barro y densa vegetación.

En total, completaron 511 kilómetros en 112 horas y 8 minutos de carrera ininterrumpida (non-stop), acumulando además un exigente desnivel de más de 9.300 metros de ascenso positivo y encadenando varias noches enteras sin dormir.
El Team Angiru combinó estrategia, potencia y fortaleza mental a través de sus cuatro integrantes:
- Saúl Jara – “The Captain”: Líder de la escuadra, encargado de sostener la estrategia general, regular el ritmo y mantener la motivación en los momentos críticos.
- Guille Medina – “The Navigator”: Responsable de la orientación en la inmensidad de la selva, tomando decisiones cartográficas clave en cada etapa.
- Ali Pereira – “The Keeper”: Guardiana del espíritu del grupo, aportando firmeza, positivismo y fortaleza anímica en los tramos más complejos.
- Daniel “Batavo” – “The Work Horse”: El motor del equipo, aportando la potencia y la resistencia física constante en las etapas más largas y duras.

“Sumamos 511 kilómetros en 112 horas. Selva, ríos y barro. El Amazonas puso el desafío, Angiru respondió con garra, estrategia y corazón”, destacaron los miembros tras cruzar la línea de meta, exhaustos pero con el orgullo de haber dejado en alto el espíritu del compañerismo y la resistencia.
Próxima parada: Mundial de Croacia 2027
El Team Angiru ya proyecta sus próximos pasos. El gran objetivo en el horizonte es el Mundial de Carreras de Aventura (ARWC), que se disputará en Croacia del 16 al 26 de septiembre de 2027.
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“Ese es el objetivo más duro para el año que viene; aparte vamos a correr otras competencias antes para entrenar”, adelantó el capitán del equipo, Saúl Jara, anticipando que la preparación para la cita mundialista no dará tregua en los próximos meses.
¿Qué es una carrera de aventura?
Las carreras de aventura son competiciones multidisciplinarias de resistencia donde los equipos —generalmente mixtos— deben avanzar de forma autónoma pasando por distintas etapas de trekking (carrera a pie o montaña), mountain bike (ciclismo de montaña), kayak, técnicas de cuerda (como rápel o tirolesa) y cualquier otro desafío que exija la organización.

Una de las principales complejidades de este deporte es que no se permite el uso de dispositivos GPS ni tecnología de geolocalización. Los atletas dependen exclusivamente de la orientación y el mapeo tradicional, utilizando únicamente una brújula y los mapas topográficos entregados por la organización pocas horas antes de la largada.
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El reloj nunca se detiene; los equipos deciden de forma autónoma cuándo, cuánto y dónde parar a descansar, lo que convierte a la estrategia de sueño en un factor tan determinante como el estado físico.
El arraigo del deporte en Paraguay
Este logro internacional no es casualidad. Las carreras de aventura se practican en Paraguay desde 2001, en gran medida gracias al impulso sostenido por el Club de Corredores de Aventura del Paraguay (CCAP).
Gracias a esta organización, el país cuenta con un consolidado calendario anual de carreras que se desarrollan en diversos rincones del territorio nacional.

Estas competencias no solo elevan el nivel competitivo de los atletas, sino que cumplen un rol fundamental en la economía y la visibilidad local, aportando de manera directa al impulso del turismo interno al movilizar delegaciones, logística y aficionados hacia zonas naturales y comunidades del interior.
