Museo Jesuítico de San Ignacio: el valioso acervo escultórico que preserva

Esculturas de un ángel, un niño y un guerrero en una sala tranquila con paredes blancas y azules.
Una de las salas del Museo Diocesano de Arte de las Reducciones Jesuíticas, ubicado en San Ignacio, Misiones.Jesús Riveros

SAN IGNACIO, Misiones. El Museo Diocesano de Arte de las Reducciones Jesuíticas, ubicado en este distrito, alberga un valioso acervo escultórico de gran relevancia histórica para el país. En esta nota te contamos sobre sus orígenes.

El Museo Diocesano de Arte de las Reducciones Jesuíticas, ubicado en la ciudad de San Ignacio, departamento de Misiones, resguarda una importante colección de esculturas de madera policromada elaboradas por artesanos guaraníes bajo la influencia de los jesuitas durante el siglo XVII.

El valioso acervo escultórico de gran relevancia histórica para el Paraguay representa el arte barroco hispano-guaraní, expresión única del período misional jesuítico en la región.

El arte barroco hispano-guaraní es una fusión singular entre las tradiciones indígenas y la influencia de la colonización española, que refleja la riqueza cultural y religiosa de la época.

Fundada hace 417 años

El museo fue fundado en el año 1609 por los padres Marcial de Lorenzana y Francisco de San Martín. Actualmente, la colección está conformada por 30 esculturas distribuidas en cuatro salas temáticas, cada una con un enfoque narrativo específico.

Las salas abordan los temas de La Creación, La Redención, La Historia de Cristo en la Iglesia y La Compañía de Jesús. Cada espacio ofrece una lectura distinta del contexto religioso y social de la época, mientras que las esculturas, elaboradas con gran detalle, transmiten la devoción y las creencias del período.

La primera sala, dedicada a la Creación, alberga un púlpito y una gran escultura dorada de dos metros de altura del ángel guiando al niño, que simboliza la creación de la humanidad y la lucha entre el bien y el mal, representada también por una talla barroca de San Miguel Arcángel, finamente policromada.

Virgen María con halo dorado, ángel colorido y santo con crucifijo, en un museo con paredes blancas y ambiente reverente.
Obras artísticas de la época de los jesuitas y guaraníes que se encuentran en el museo.

La segunda sala, La Redención, está dedicada a la pasión, muerte y resurrección de Cristo. En este espacio, María, madre de Jesús, también ocupa un lugar central, representada en actitud de contemplación ante la resurrección de su hijo.

En el tercer salón se exhibe una colección de imágenes de alto valor artístico que narran la historia de Cristo en la Iglesia. Destacan las figuras de María con su madre Santa Ana, así como San Pedro con las llaves del cielo.

Estatua de Santa Rosa de Lima en madera, vestida con diseño floral y expresión serena, se exhibe frente a fondo verde.
La imagen de Santa Rosa de Lima es una de las esculturas realizadas por los guaraníes bajo la influencia de los jesuitas.

También sobresalen las tallas de San Pablo, San Francisco y Santo Domingo. Con gran serenidad, la figura de Santa Rosa evoca la vocación a la vida contemplativa.

La cuarta sala está dedicada a la Compañía de Jesús. En ella se encuentra la imagen de San Ignacio de Loyola, fundador de la orden jesuita, junto a tallas en madera policromada de San Francisco Javier, San Francisco de Borja y San Estanislao de Kostka.

El museo también resguarda en su último salón una importante colección de cerámicas guaraníes de la época, una de las pocas conservadas en el país, lo que resalta su valor patrimonial e histórico.

El Museo Diocesano de San Ignacio Guazú no solo se dedica a la conservación de estas valiosas obras, sino que también funciona como un museo vivo.

Estatuas guaraníes en un museo, organizadas en semicírculo sobre pedestales con fondo de paredes blancas y techo de madera.
Imágenes sacras talladas en madera por los guaraníes bajo la influencia de los jesuitas.

Esto significa que sus espacios continúan siendo utilizados para actividades educativas, como clases de pintura, canto y tallado en madera, permitiendo a las nuevas generaciones aprender y mantener viva la tradición artística guaraní.

Riesgos de colapso

En cuanto a su situación actual, la parte trasera del museo presenta riesgo de colapso, debido a que uno de los pilares principales de la estructura se viene hundiendo desde hace dos años, lo que ha provocado el agrietamiento de las paredes y ya está afectando también el techo.

En ese contexto, el curador del museo, el padre David Hernández, señaló que el deterioro se concentra en la última sala, ubicada en la parte posterior del edificio. Advirtió que existe riesgo de derrumbe, con posibles daños a uno de los patrimonios históricos más importantes del país.

Construcción colonial del Museo Jesuítico con cintas de precaución y mesas de madera en un entorno verde.
El Museo Jesuítico de San Ignacio Guazú presenta daños estructurales significativos que requieren atención inmediata.

Falta de financiamiento

Desde diciembre del año pasado, ya se cuenta con el protocolo correspondiente para la intervención, elaborado por profesionales de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC). Sin embargo, aún falta el financiamiento para ejecutar las obras de restauración, indicó el padre Hernández.

Asimismo, señaló que la intervención tendría un costo de G. 1.300 millones, y advirtió que, de no concretarse, existe el riesgo de pérdida de uno de los patrimonios históricos y culturales más importantes del Paraguay de la época jesuítica.