Qué les dijo Santi Peña a los Presidentes del Mercosur sobre el triunfo de la Albirroja

El presidente Santiago Peña y su par de Brasil Luiz Inacio Lula Da Silva al arribo de este a la sede de la reunión del Mercosur 2026 en el que Paraguay ejerce la presidencia protémpore.
el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (izq), se sumó a la fiesta albirroja expresando un enérgico “¡Parabéns para o Paraguay!”, extendiendo las felicitaciones de todo el pueblo brasileño por la hazaña futbolística.Marta Escurra

El hall del Centro de Convenciones de la Conmebol es escenario de la Cumbre del Mercosur 2025, en el que Paraguay ejerce la presidencia pro tempore. En la antesala de la reunión del bloque que tiene 35 años de vigencia, el presidente Santiago Peña recibió a los presidentes invitados con los que hizo referencia a la victoria de la Albirroja por sobre la selección de Alemania. Esto fue lo que les dijo.

La antesala de la Cumbre del Mercado Común del Sur (Mercosur) 2026, celebrada en Luque bajo la presidencia pro tempore de Paraguay, se convirtió en el escenario menos pensado para una revancha futbolística de tintes épicos.

El aire formal de la diplomacia internacional se vio sacudido por el eco del histórico partido de anoche en el marco del Mundial 2026, donde la selección paraguaya, con la mítica e inquebrantable garra albirroja, se impuso ante Alemania con un agónico 4-3 en la tanda de penales tras empatar 1-1 en los dieciseisavos de final.

El heroico gol de cabeza de Julio Enciso y las dos atajadas magistrales del arquero Orlando Gill en el Boston Stadium no solo metieron a Paraguay en los octavos de final, sino que reconfiguraron los saludos protocolares del Mercosur en una fiesta del orgullo sudamericano.

El propio presidente paraguayo, Santiago Peña, rompió el hielo de la etiqueta europea al encontrarse cara a cara con el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Dr. Johann Wadephul, quien se encuentra de visita oficial en la región. En inglés, Peña se acercó sonriente para decirle “disculpas por el partido de anoche”, fundiéndose de inmediato en un efusivo abrazo con el mandatario germano.

El presidente de Paraguay Santiago Peña y el ministro de Relaciones Exteriores de Alemana Johann Wadephul a su llegada a la cumbre del Mercosur 2026 realizada en  la ciudad de Luque, Paraguay.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, y el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Johann Wadephul. Santiago Peña rompió el hielo de la etiqueta. En inglés, Peña se acercó sonriente para decirle “disculpas por el partido de anoche”.

Wadephul, pese a la eliminación de su tetracampeona mundial gracias a los remates definitivos de José Canale y compañía, atinó a responder con un “gracias”, como una resignación de la derrota deportiva.

La algarabía por el triunfo guaraní se extendió rápidamente entre los líderes regionales. Al ingresar al recinto, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, buscó complicidad con su homólogo paraguayo con una sonrisa cómplice de par en par: “Estoy seguro de que anoche viste el partido”, le soltó Peña antes de fundirse en un cálido abrazo.

Del mismo modo, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se sumó a la fiesta expresando un enérgico “¡Parabéns para o Paraguay!”, extendiendo las felicitaciones de todo el pueblo brasileño por la hazaña futbolística. El bloque sudamericano demostró que, cuando la Albirroja saca la mítica garra frente a las potencias del norte, las fronteras geopolíticas se diluyen por completo.

Uno de los momentos más simbólicos de la jornada lo protagonizó el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, quien a su llegada a la Conmebol no dudó en declarar “Hoy todos somos paraguayos”. Sus palabras resonaron con fuerza mientras se tomaba las fotografías oficiales junto a Santiago Peña, evidenciando cómo el fútbol logró unificar el sentimiento de identidad y respaldo continental antes de que comenzaran las discusiones técnicas.

Santiago Peña, presidente de Paraguay, y el presidente de Bolivia Rodrigo Paz en la reunión del Mercosur 2026 en el Centro de Convenciones de la Conmebol, en la ciudad de Luque, Paraguay.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira (derecha), quien a su llegada a la Conmebol no dudó en declarar “Hoy todos somos paraguayos”.

Sin embargo, el contraste político y la tensión de la cumbre también se hicieron notar en los pasillos de Asunción, marcados fuertemente por la ruidosa y comentada ausencia de Javier Milei.

El mandatario argentino decidió faltar a la cita de jefes de Estado en suelo paraguayo, privando al encuentro del debate frontal con su postura libertaria. La ausencia de Milei dejó en claro las persistentes fricciones ideológicas internas dentro del bloque, delegando la representación argentina en su Cancillería y restándole presencialidad ejecutiva a uno de los socios plenos más importantes del esquema regional.

Más allá de las celebraciones en los pasillos, el Mercosur —el bloque de integración económica fundado en 1991 por Paraguay, Brasil, Argentina y Uruguay— enfrenta actualmente debates cruciales sobre su propia estructura y proyección internacional.

El presidente Santiago Peña y el presidente de Uruguay Yamandú Orsi en la cumbre del Mercosur 2026 en la ciudad de Luque.
“Estoy seguro de que anoche viste el partido”, le soltó Santigo Peña a su par de Uruguay Yamandú Orsi antes de fundirse en un cálido abrazo.

La agenda de esta cumbre de 2026 gira en torno a la modernización de los aranceles externos comunes y la flexibilización para que los países miembros puedan negociar acuerdos bilaterales de manera independiente. Paraguay, ejerciendo la presidencia pro tempore, busca equilibrar las asimetrías económicas del bloque y consolidar cadenas de valor regionales que permitan competir eficazmente en los mercados globales.

La situación legal del ansiado acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) es, precisamente, el eje central de las discusiones políticas de la cumbre y el motivo subyacente de las visitas transatlánticas.

Pero al menos durante las primeras horas de la cumbre, las estrategias arancelarias y las disputas normativas tuvieron que pasar a un segundo plano. La garra de la Albirroja en el Mundial se encargó de recordarles a todos los presentes que, tanto en la economía como en el césped de juego, Sudamérica sabe plantar cara a los gigantes del mundo.