La falta de línea telefónica fija se suma a la suspensión de los aportes estatales desde hace más de dos años, situación que obliga al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Caaguazú a sostener sus servicios con colectas, aportes de los voluntarios y ayuda municipal.
El presidente del cuartel, Arnold Portillo, explicó que la falla en la comunicación no es un hecho reciente. Indicó que la línea baja presenta inconvenientes desde hace varios años, de manera intermitente, y que, en lo que va de 2026, permanece prácticamente fuera de servicio.
El cuartel presentó en reiteradas ocasiones reclamos ante Compañía Paraguaya de Comunicaciones SA (Copaco), pero las respuestas nunca pasaron de promesas, indicó Portillo. Añadió que siempre les informan que el problema obedece al cableado y que técnicos acudirán para solucionar el desperfecto, pero la línea continúa sin funcionar o apenas se restablece por un día antes de volver a quedar inutilizada.
Portillo señaló que, ante la falta de la línea fija, el cuartel habilitó un número de teléfono celular para recibir los pedidos de auxilio. Sin embargo, explicó que este sistema resultó insuficiente durante la jornada del incendio debido a que varias emergencias ocurrieron prácticamente al mismo tiempo.
Precisó que, mientras ingresaban llamados por el incendio de una vivienda, también se reportaba un accidente de tránsito en las inmediaciones de una clínica privada y el fallecimiento de una persona sobre la ruta PY13, cerca del puesto de la Patrulla Caminera. Al tratarse de un único teléfono celular, las llamadas se saturaron y quienes intentaban comunicarse encontraban la línea ocupada.
Mencionó que la denuncia realizada por ciudadanos es válida, ya que resulta inadmisible que una institución encargada de atender emergencias no disponga de una línea gratuita y permanente para recibir los pedidos de auxilio.
“Estamos acostumbrados a que muchas veces se diga que los bomberos llegan tarde, pero hay situaciones como esta en las que ni siquiera podemos recibir todas las llamadas porque el sistema colapsa”, lamentó.
Más de dos años sin aportes del Estado

A la precariedad en las comunicaciones se suma la falta de recursos económicos. Portillo manifestó que el cuartel de Caaguazú, al igual que otros cuerpos de bomberos del país, dejó de percibir hace más de dos años los aportes estatales administrados a través de la Junta Nacional de Bomberos.
Explicó que la suspensión se produjo luego de denuncias por presuntas irregularidades administrativas y falta de rendición de cuentas a nivel de la entidad nacional, situación que terminó afectando incluso a los cuarteles que cumplían correctamente con sus obligaciones.
En el caso de Caaguazú, la institución dejó de recibir entre G. 100 millones y G. 120 millones anuales, monto que representa aproximadamente un tercio de su presupuesto.
Actualmente, otro tercio es cubierto por el municipio y el restante mediante la tradicional colecta anual y los aportes de los propios voluntarios.
Portillo indicó que esos recursos apenas alcanzan para mantener operativa una flota de nueve vehículos, compuesta por cuatro unidades pesadas y cinco livianas, cuyos costos de mantenimiento, combustible, cubiertas y baterías son cada vez más elevados.
Bomberos del interior en abandono
El presidente del cuartel cuestionó la escasa asistencia que reciben los bomberos voluntarios del interior del país y afirmó que la situación contrasta con la realidad del departamento Central.
Expresó que, mientras en esa zona existen cuarteles a pocas cuadras de distancia entre sí, en Caaguazú el apoyo más cercano se encuentra aproximadamente a 50 kilómetros, lo que obliga a los voluntarios a responder prácticamente solos a las emergencias de toda el área.
Añadió que, además de incendios y accidentes de tránsito, los bomberos de Caaguazú cumplen frecuentemente funciones que corresponden al sistema público de salud.
Indicó que el propio hospital local solicita apoyo para traslados urgentes de pacientes, estudios de tomografía y otras asistencias médicas, convirtiendo en la práctica al cuartel en un servicio de emergencias prehospitalarias.
“Tenemos toda la intención de ayudar, pero muchas veces se nos escapa de las manos tener que suplir a instituciones que sí cuentan con presupuesto y dependen directamente del Estado”, expresó Portillo.

El dirigente bomberil insistió en la necesidad de que Copaco restablezca de manera urgente la línea telefónica del cuartel y que el Gobierno regularice los desembolsos destinados a los cuerpos de bomberos voluntarios, advirtiendo que la falta de herramientas básicas termina afectando directamente la capacidad de respuesta ante situaciones donde cada minuto puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.
Intentamos comunicarnos con la dirección de reclamos de Copaco en Caaguazú, pero, pese a los llamados a los números habilitados 0522-42299 / 0522-40950, no hubo respuestas de ningún funcionario de la entidad. Estamos abiertos en caso de que deseen referirse a la queja.
