Tras publicación periodística, Gobernación visita escuela de Potrero Naranjo y promete iniciar mejoras de aulas

Tras publicación periodística, Gobernación visita escuela de Potrero Naranjo y promete iniciar este año mejoras de aulas
Tras publicación periodística, Gobernación visita escuela de Potrero Naranjo y promete iniciar este año mejoras de aulas.Omar Acosta

SAN PEDRO. La Gobernación de San Pedro reaccionó tras la publicación periodística que expuso la situación de estudiantes que daban clases a la intemperie y alrededor de fogatas para soportar el frío en Potrero Naranjo. Una comitiva departamental visitó la comunidad educativa y anunció mejorar el local.

La delegación estuvo integrada por la licenciada Liz Rodi, de la Secretaría de Educación, junto con responsables de la Secretaría de Obras Públicas y técnicos de la Gobernación, quienes realizaron un relevamiento de la infraestructura para definir la intervención. El informe técnico determinará si corresponde la refacción de los pabellones clausurados o la construcción de nuevas aulas.

“Para el gobernador esta situación es una prioridad”, aseguró Liz Rodi, al ratificar el compromiso de brindar una respuesta a la comunidad educativa. La funcionaria señaló que la decisión dependerá de la evaluación técnica, pero garantizó que la intención es comenzar los trabajos antes de que concluya el presente año.

En la intemperie, junto al fuego y lejos de una educación de calidad
En la intemperie, junto al fuego y lejos de una educación de calidad.

La crisis afecta a la Escuela Nuestra Señora de Guadalupe y al Colegio Nacional de Potrero Naranjo, donde los estudiantes quedaron sin aulas luego de que varios pabellones fueran clausurados por riesgo de derrumbe. Desde entonces, las clases se desarrollan en espacios abiertos y los alumnos deben encender fogatas con leña recolectada por ellos mismos para soportar las bajas temperaturas.

Las imágenes y testimonios difundidos en la publicación periodística generaron una rápida reacción de las autoridades departamentales, que decidieron trasladarse hasta la institución para verificar la situación y asumir el compromiso de intervenir. La problemática llevaba años sin una respuesta concreta, pese a los reiterados pedidos de docentes, padres y directivos.

El director de la institución manifestó su esperanza de que, esta vez, el anuncio se convierta en obras concretas. Señaló que los estudiantes necesitan con urgencia aulas seguras y condiciones mínimas para recibir una educación digna, luego de más de tres años de reclamos sin resultados.

La comunidad educativa aguarda ahora que el compromiso asumido por la Gobernación se traduzca en el inicio efectivo de las obras y deje atrás una realidad que obligó a alumnos y docentes a estudiar entre el humo de las fogatas y el intenso frío del invierno sampedrano.