Las enfermedades inflamatorias intestinales (EII), que engloban principalmente a la enfermedad de Crohn y a la colitis ulcerosa, muestran una tendencia al alza en su frecuencia, afectando de manera significativa a pacientes jóvenes y adultos.
Aunque sus manifestaciones clínicas suelen confundirse con otros malestares digestivos habituales, los especialistas advierten que una detección a tiempo es crucial para evitar un deterioro grave en la calidad de vida.
¿Qué son las EII y cuáles son sus diferencias?
Se trata de trastornos crónicos de carácter autoinmune. Tal como explica el doctor Gabriel González, médico gastroenterólogo, el problema radica en que “nuestro sistema inmunológico, en vez de protegernos de agentes extraños al cuerpo, empieza a reconocer como que algo dentro de nuestro cuerpo no le pertenece. Identifica algo propio como si fuera un extraño y lo empieza a atacar”, generando una inflamación persistente o recurrente en el aparato digestivo.
Lea más: Causas de la inflamación abdominal
Mientras que la colitis ulcerosa compromete de manera exclusiva al colon, la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier segmento del tubo digestivo, abarcando desde la boca hasta el ano.
Enfermedades inflamatorias intestinales: señales de alerta y diagnóstico
Debido a que las causas exactas de estas patologías aún no se conocen por completo, el diagnóstico se sustenta en una evaluación integral que incluye:
- Síntomas clínicos y antecedentes del paciente
- Examen físico y estudios de laboratorio
- Endoscopía y/o colonoscopía con toma de biopsias
Entre los síntomas más frecuentes que deben encender las alarmas se encuentran:
- Dolor abdominal persistente
- Diarrea crónica
- Sangrado rectal
- Fiebre

“Muchas personas conviven durante años con los síntomas porque los consideran normales. Consultar lo antes posible ayuda a reducir el riesgo de complicaciones”, señala el especialista.
Innovación terapéutica y el panorama en Paraguay
El doctor González explica que el abordaje médico en el país está a cargo de gastroenterólogos y ha evolucionado de forma notable gracias a tratamientos innovadores. El especialista indicó que actualmente, la meta clínica no se limita únicamente a calmar los síntomas o alcanzar la remisión, sino que apunta a lograr la cicatrización de la mucosa intestinal, un factor determinante para garantizar un mejor pronóstico.
Lea más: Cómo mejorar el microbioma intestinal y los síntomas de la artritis con la dieta
En el contexto nacional, un estudio desarrollado en el Departamento de Gastroenterología del Hospital de Clínicas, con base en pacientes atendidos entre 2019 y 2021, arrojó datos reveladores sobre la realidad local:
- Edad promedio de diagnóstico: 38 años.
- Prevalencia: La colitis ulcerosa representó el 81% de los casos analizados.
- Síntomas principales: Diarrea, sangrado rectal y dolor abdominal.
Tratamiento es un desafío por elevado costo de medicamentos
Uno de los escollos más importantes en el país es la continuidad del tratamiento. El estudio reveló que 1 de cada 2 pacientes sufre recaídas, principalmente debido al abandono de la terapia.
Al respecto, el doctor González enfatizó las dificultades del sistema: “Hoy el tratamiento representa un desafío por el elevado costo de las medicaciones, especialmente de las terapias más innovadoras. En la mayoría de los casos, los pacientes solo pueden acceder a ellas con la cobertura del Ministerio de Salud o del IPS, y muchos incluso deben recurrir a recursos de amparo para obtenerlas”.
El especialista advierte que la intermitencia en la provisión de fármacos pone en riesgo todo el proceso terapéutico, desencadenando nuevas crisis en los pacientes. Ante este escenario, la consulta temprana, la guía especializada y la garantía de una continuidad en los medicamentos se consolidan como los pilares fundamentales para mantener la enfermedad bajo control.
