En un esfuerzo por blindar los canales logísticos contra el crimen transnacional, la Cámara Paraguaya de Empresas de Remesa Expresa (CAPEREX) concretó una reunión con autoridades de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) y representantes de la Drug Enforcement Administration (DEA) de los Estados Unidos.
El eje central del encuentro fue el establecimiento de una triangulación operativa entre el sector privado y los organismos de seguridad nacional e internacional.
Este nuevo esquema busca habilitar un canal directo de comunicación para el intercambio de inteligencia, el diseño de mecanismos preventivos y el endurecimiento de los controles sobre el flujo de encomiendas y cargas internacionales que ingresan y salen del país.
Desde CAPEREX resaltaron la total predisposición de las empresas asociadas para aportar su experiencia operativa y sumarse de forma activa a las estrategias de seguridad.
La iniciativa pretende lograr una articulación eficiente que optimice la trazabilidad de las operaciones, cerrándole el paso a cualquier intento de utilizar los servicios de entrega rápida para actividades ilícitas.
Con esta alianza, el gremio reafirma su compromiso con la transparencia, la legalidad y la adopción de los más altos estándares normativos, consolidando un sector de remesas expresas confiable y seguro para el desarrollo económico del Paraguay.
Antecedentes y Contexto
El sector de remesas expresas, encomiendas internacionales y courier ha experimentando un crecimiento exponencial en los últimos años debido al auge del comercio electrónico global y la necesidad de agilizar cadenas de suministro.
Sin embargo, este dinamismo también ha representado un desafío operativo para los gobiernos a nivel mundial, ya que las redes delictivas suelen intentar utilizar estos servicios rápidos para el tráfico de sustancias ilícitas, contrabando o contrabando de divisas.
En Paraguay, la SENAD ha intensificado en los últimos periodos las mesas de trabajo interinstitucionales y con gremios privados (como aeropuertos, cámaras de transporte y empresas de encomiendas) para blindar los centros de acopio y las terminales de carga, contando frecuentemente con el apoyo técnico y de cooperación internacional de agencias como la DEA estadounidense para contrarrestar los eslabones logísticos del crimen organizado.
