Nieto del compositor Federico Riera gestiona protección del legado musical de su abuelo

Hombre mayor con gafas sostiene un vaso de cóctel, mientras un niño observa con un petardo en una reunión familiar al aire libre.
Federico Riera (con una copa en la mano) y su nieto, Fernando Guibert, durante la Navidad de 1969 en Buenos Aires, Argentina.

Luego de enterarse de que obras paraguayas fueron registradas irregularmente en Estados Unidos, Fernando Guibert, nieto del músico Federico Riera, confirmó que encabeza una serie de gestiones ante entidades de autores en Paraguay y Argentina con el fin de asegurar el cuidado de las obras del histórico compositor paraguayo.

En agosto pasado, Autores Paraguayos Asociados (APA) informó sobre el registro fraudulento de más de un centenar de composiciones musicales de artistas nacionales y de distintas épocas a nombre de una misma persona ante una entidad de gestión estadounidense. Según las investigaciones, esta persona no contribuyó a la creación de esas obras, pero las registró a su nombre.

Al respecto, Fernando Guibert, nieto del compositor Federico Riera, detalló que junto a su hermana Alejandra -gestiones referentes a las composiciones de su abuelo. Según explicó, ellos son los únicos herederos de los derechos autorales y la motivación principal que tienen es el control y la protección del valioso patrimonio cultural del artista.

Contó que el compositor Federico Riera nació en Asunción el 9 de agosto de 1890 y falleció en Buenos Aires el 31 de julio de 1976. Actualmente, la totalidad de sus creaciones musicales se encuentra debidamente registrada ante la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (Sadaic) en la capital argentina.

Dibujo en blanco y negro de un hombre con expresión seria, peinado y vestimenta formales.
Retrato de Federico Riera hecho por su yerno, Fernando Guibert (padre).

Además, sostuvo que para avanzar en esta investigación, mantiene comunicación directa con directores y funcionarios de Sadaic, así como con Autores Paraguayos Asociados (APA). Su objetivo es documentar debidamente la difusión y el cobro de las regalías por las obras de Riera.

Legado de Federico Riera

Una vez que obtenga una respuesta formal y detallada por parte de la APA, el heredero tiene previsto cruzar la información obtenida con las bases de datos de la Sociedad de Productores del Paraguay (SGP). Con esta acción, planea realizar un seguimiento riguroso del uso de las piezas en el territorio paraguayo.

También precisó que como parte de su búsqueda existe la necesidad de que APA registre de manera correcta la difusión de las obras, incorporando los reportes de las interpretaciones musicales realizadas en vivo. Según el heredero, las liquidaciones históricas de Sadaic son “incongruentes” frente a la difusión constante de estas composiciones.

Hombre canoso en traje claro y mujer en atuendo negro con sombrero, ambos sonríen en la cubierta de un barco.
Federico Riera con Francisca Consuelo Vela. Alrededor de 1950.

“Hasta ahora y de acuerdo al listado de las liquidaciones hasta hoy para el periodo 2018 a 2026, ocho años, se han liquidado $111.398,98 pesos argentinos, ¡el equivalente a 79 dólares! Esto es completamente irreal, y yo diría una tomadura de pelo. Hay evidentemente registros y controles que no se realizan, o gente que no paga lo que debería pagar, o alguien que se queda con lo que no le corresponde", apuntó en comunicación con ABC Color.

El legado musical de Federico Riera

Dentro del legado de Riera se destacan tres canciones consideradas verdaderos “himnos nacionales” en Paraguay. Entre ellas, la guarania “Asunción”, compuesta en el contexto de la Guerra del Chaco y el himno religioso “Virgencita de Caacupé”, pieza central de la mayor festividad religiosa del país.

La tercera obra fundamental es “Acosta Ñu”, una pieza patriótica que conmemora la trágica batalla del 16 de agosto de 1869 y cuya letra fue escrita por Federico Riera sobre la música de Emilio Biggi.

Mujer mayor sentada con tres niñas, todos sonrientes; ambiente decorado con un árbol de Navidad y otros elementos festivos.
"Foto familiar tomada en Mar del Plata, Argentina. Arriba: mi padre Fernando Guibert y mi madre Elba Noemi del Carmen Riera, abajo: su hermana Lilian Riera, actriz paraguaya, Federico con mi abuela Francisca Consuelo Vela y mi hermana Alejandra y yo. Alrededor de 1960", detalla Guibert.

¿Quién fue Federico Riera?

Según recopila el historiador y escritor Catalo Bogado, Federico Riera (Asunción, 9 de agosto de 1890 - Buenos Aires, 31 de julio de 1976) fue un “gran difusor” de la música paraguaya en el Río de la Plata y como se mencionaba, también autor de una de las canciones que, frecuentemente sin saber que es suya, “todos escuchamos en Paraguay cada mes de diciembre”.

«Ya las caravanas de los promeseros ascienden las lomas de Ca’acupé…»

Joven hombre con abrigo oscuro y sombrero de ala ancha, sentado con expresión seria en un estudio difuso.
Foto original de Federico Riera. Sin fecha.

“La canción es la misma desde hace más de medio siglo. Cada diciembre se vuelve ubicua. Se escucha en las mansiones, en las casas humildes, en los templos católicos y en las fiestas paganas. Se propaga por los altoparlantes de los calesiteros, los carriteros y los chiperos, las emisoras radiales y la televisión. Sin embargo, no se menciona al autor del Himno espiritual del Paraguay, y, por lo tanto, poco o nada se sabe de él”, menciona una publicación realizada por Bogado. El especialista también recuerda que Federico Riera “fue uno de los grandes creadores” del Paraguay.

Por su parte, Guibert reitera que la herencia de Federico Riera abarca también el libro de referencia “Recuerdos Musicales del Paraguay” publicado en 1959, y el documental “En el corazón de América” de 1945, que fue financiado por él mismo.

Tres hombres en un ambiente elegante, uno sonriente saluda mientras sostiene una cámara en trípode y otro micrófono.
Federico Riera (de costado) realizando un documental en Paraguay denominado “En el corazón de America” que él mismo financió, alrededor de 1945.

“La familia posee una profunda raíz histórica paraguaya, destacando su padre Atanasio de la Cruz Riera, quien se desempeñó como educador y ministro en 1894″, señala.

Finalmente, el nieto de Federico Riera deja el siguiente mensaje: “Hay miles de personas, bandas, cantantes, sitios web, plataformas digitales, shows en vivo, que hacen uso y abuso de la música de mi abuelo indiscriminadamente. Si consideramos estos tres temas que compuso mi abuelo, estos se tocan, reproducen, difunden diariamente en el Paraguay miles de veces en distintos formatos y medios. APA debería registrar y verificar todos los usos de la obra, y también incluir las interpretaciones ‘en vivo’ de esas músicas y otras también de mi abuelo”.