Prisión preventiva para pastor procesado por abuso en personas indefensas y acoso sexual

Lici Teresita Sánchez sentada en su oficina con blusa negra y coral, revisando documentos, bandera paraguaya de fondo.
Lici Teresita Sánchez, jueza penal de Garantías, quien decretó hoy la prisión preventiva de un pastor evangélico en un caso de hechos punibles contra la autonomía sexual.gentileza

La jueza penal de Garantías Lici Teresita Sánchez decretó la prisión preventiva de un pastor colombiano procesado por supuesta responsabilidad en hechos punibles contra la autonomía sexual. El proceso es por abuso sexual en personas indefensas y acoso sexual de los que resultaron víctimas cuatro jóvenes.

La imputación presentada contra el pastor evangélico colombiano Luis Guillermo Álvarez Jaramillo detalla una serie de hechos punibles contra la autonomía sexual que se habrían registrado desde 2023 hasta agosto del corriente año tanto en Paraguay como en Colombia, país que deberá investigar en forma paralela el delito ocurrido en su territorio.

Las víctimas son cuatro jóvenes que asistían a la iglesia denominada Centros de Formación y Liderazgo (CENFOL), donde el ahora imputado tenía a su cargo la dirección y orientación de los jóvenes de la organización.

El abogado querellante Carlos Servín reveló que que otros jóvenes se acercaron a denunciar situaciones similares, que serán expuestas a la Fiscalía en el transcurso de los próximos días.

El fiscal Aldo Cantero imputó al líder religioso por la supuesta comisión de los hechos punibles de abuso sexual en personas indefensas y acoso sexual y solicitó la prisión preventiva del procesado.

El abogado querellante Servín reveló que Álvarez fue aprehendido en el aeropuerto de Buenos Aires, Argentina y expulsado, situación que permitió que quedada a cargo de las autoridades paraguayas.

Defensa de pastor solicitó arresto domiciliario en Las Lomas

En una audiencia de imposición de medidas realizada esta siesta -en coincidencia con lo peticionado por el Ministerio Público- la jueza penal de Garantías Lici Sánchez decretó la prisión preventiva de Álvarez Jaramillo, quien deberá cumplir esta medida en el Centro Nacional de Prevenidos (ex-Tacumbú).

Durante la diligencia, el abogado el abogado Andrés Miguel Ruiz Díaz Areco solicitó la aplicación de medidas menos gravosas que la prisión, específicamente el arresto domiciliario en el edificio Ventura Carmelitas del barrio Las Lomas.

A los efectos de garantizar su sometimiento al proceso, la defensa ofreció hacer entrega del pasaporte del religioso, prohibición de salida del país durante e proceso, prohibición absoluta de contacto con denunciantes y testigos, comparecencia periódica y monitoreo mediante tobillera electrónica, previo informe positivo de factibilidad de la Oficina de Monitoreo de Dispositivos Electrónicos de Control de Paraguay (OMDEC).

Finalmente, el defensor ofreció fianza personal y real, por el monto que estime necesario el juzgado, a fin de que Álvarez pueda ser beneficiado con medidas alternativas a la prisión.

Motivos considerados por la jueza para aplicar la prisión preventiva

La magistrada descartó la concesión de arresto domiciliario, tras destacar la gravedad del hecho investigado y la existencia de los peligros de fuga y de obstrucción a la investigación, que se encuentra en estado incipiente.

Sánchez destactó que conforme a la hipótesis fiscal, no se estaría ante un episodio aislado u ocasional, pues el propio relato contenido en el acta de imputación refiere que los hechos habrían ocurrido “en varias ocasiones desde el año 2023”.

“Resulta particularmente relevante el contexto en el cual habrían ocurrido los hechos. Conforme a la imputación, éstos habrían tenido lugar en los Centros de Formación y Liderazgo - CENFOL, durante supuestas inspecciones médicas, en atención a que el procesado fungía como profesional de la salud, manteniendo en razón de esa función un contacto directo, regular y profesional con las victimas que acudían al establecimiento, valiéndose de la autoridad e influencia que el mismo ejercía en la mencionada congregación religiosa”, señala la jueza en otra parte de su resolución a través de la cual decreta la prisión preventiva del extranjero.

“La relación investigada no habría surgido, por tanto, de un contacto ocasional, sino dentro de un vínculo profesional-religioso preexistente, caracterizado por la confianza que naturalmente supone que una autoridad religiosa genera en las personas a los efectos de un acompañamiento pastoral y de liderazgo”, concluye la jueza en el auto interlocutorio (AI) N° 1.202.

Hechos punibles contra la autonomía sexual atribuidos al pastor

La imputación presentada el 8 de setiembre pasado identifica a tres de las cuatro víctimas de los hechos punibles mencionados, todos varones. El relato de uno de los chicos, de 19 años, conoció a Alvarez en la iglesia en 2023 y que a partir de ahi mantuvo con el mismo una relación de confianza, por su condición de pastor.

En marzo pasado, el joven acudió al pastor por lesiones sufridas en las manos como consecuencia de su actividad laboral, oportunidad en que éste le habría brindado inicialmente indicaciones respecto de medicamentos o analgésicos y, seguidamente, le habría manifestado su intención de realizarle una “inspección general”, situación que aprovechó para manosear sus partes íntimas.

A partir de ahí, el joven pasó a evitar al pastor, quien además de indicarle que no debía contar a otras personas lo ocurrido porque nadie les creería, empezó a realizar obsequios consistentes en vestimentas, accesorios y otros bienes.

El segundo joven reveló que conoció al pastor en la iglesia en el añ0 2021, pero recién desde 2023 comenzó a advertir un acercamiento físico más directo por parte del imputado, consistente inicialmente en masajes en el cuello y contactos sobre la cintura que le generaban incomodidad. Estos “toqueteos” se intensificaron al año siguiente, época en que el pastor se habría enojado con él, ante su negativa de acceder a enviarle fotos íntimas.

Dopaje, motocicleta con GPS y hostigamiento

El tercer denunciante es un joven de 23 años, que acudió al pastor luego de un accidente y relató que durante su convalecencia, el ahora procesado le suministraba medicación que le producía somnolencia, situación que era aprovechada por el mismo para manosearle en sus partes íntimas, bajo aparencia de revisiones médicas, conducta ante la cual manifestó su rechazo.

“(...) su declaración describe una conducta reiterada de aproximación, búsqueda y contacto físico de contenido sexual, visitas persistentes a su domicilio, intentos de acostarse a su lado y conocimiento de su ubicación mediante el sistema GPS de una motocicleta que el propio imputado le habría proporcionado. Tales extremos, apreciados en el contexto de autoridad pastoral y acompañamiento personal referido por la víctima, permiten sostener provisoriamente la hipótesis de hostigamiento con fines sexuales mediante abuso de influencia funcional”, dice la imputación.