La feria se desarrolló este lunes 14 de septiembre en la Escuela Básica N.º 489 Cnel. Juan Ramón Escobar, en donde las instituciones participantes compartieron los aprendizajes, experiencias y resultados alcanzados durante el proceso desarrollado entre marzo y septiembre de este año.
La jornada tuvo como eje la producción agroecológica y el aprendizaje práctico, destacando el trabajo realizado en las huertas escolares como espacios de formación, desarrollo de habilidades para la vida y generación de oportunidades.
Durante la implementación del proyecto se incorporaron contenidos y prácticas relacionados con la siembra, el compostaje, el manejo ecológico de plagas, la separación de residuos y la alimentación saludable.
La propuesta también fortaleció la formación de estudiantes del Tercer Ciclo de Iniciación Profesional Agropecuaria (IPA), combinando competencias técnicas con responsabilidad, trabajo en equipo, liderazgo, planificación, toma de decisiones, resolución de problemas y emprendedurismo.

Seis instituciones formaron parte de la iniciativa
La red estuvo integrada por la Escuela N.º 490 Petronita Espínola, la Escuela Básica N.º 489 Cnel. Juan Ramón Escobar, la Escuela Básica N.º 689 San Isidro, el Colegio y Escuela Básica N.º 834 Virgen del Carmen, la Escuela Básica N.º 2226 Berta Zaldívar Vda. de Pappalardo y la Escuela N.º 524 Ramón I. Cardozo.
Las tres primeras instituciones participaron durante 2026 con la formación de estudiantes del Tercer Ciclo de IPA, mientras que las otras tres continuaron aplicando las buenas prácticas adquiridas mediante huertas agroecológicas instaladas en sus respectivas sedes.

Aprender haciendo
Para Luisa Abbate, directora del proyecto Ñemity Mbo’ehaópe, la Feria Agroecológica representó mucho más que el cierre de una etapa. Fue la oportunidad de mostrar a la comunidad el trabajo que estudiantes, docentes y familias fueron construyendo durante varios meses a través de las huertas escolares.
Abbate destacó que la jornada permitió visibilizar el esfuerzo y la solidaridad comunitaria de las instituciones participantes, además de compartir las experiencias adquiridas durante el proceso.
La directora resaltó especialmente el valor de aprender haciendo. Desde la siembra y el cuidado de los cultivos hasta el trabajo en equipo y la búsqueda de soluciones ante las dificultades, la huerta se convirtió en un espacio donde los estudiantes pudieron desarrollar capacidades que van más allá de lo estrictamente académico.

Según explicó, uno de los principales objetivos de Ñemity Mbo’ehaópe fue fortalecer los vínculos entre escuela, familia y comunidad, generando un espacio de aprendizaje colectivo y de intercambio de experiencias.
Enfatizó que la Feria Agroecológica permitió así celebrar los resultados alcanzados y, al mismo tiempo, poner en evidencia el potencial de las huertas escolares como herramientas para la formación, la producción y el desarrollo de nuevas oportunidades para los estudiantes.
Por su parte Daniel Vasconsellos, gerente general de la empresa Vanguardia, expresó su satisfacción por el éxito del proyecto y destacó la importancia de impulsar iniciativas que incentiven el desarrollo de las huertas escolares.
Señaló que este tipo de proyectos permite a los estudiantes aprender de manera práctica sobre el cultivo de alimentos, el cuidado del medioambiente y la importancia de una alimentación saludable.
Asimismo, valoró el compromiso de las instituciones y de la comunidad educativa para acompañar estas iniciativas, que buscan generar conocimientos y hábitos que puedan ser aplicados por los niños y jóvenes tanto en la escuela como en sus hogares.

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Más de mil estudiantes alcanzados
Los resultados de 2026 reflejaron el alcance de la iniciativa. El proyecto contabilizó 1.132 plazas de capacitación para estudiantes jóvenes de IPA, 121 para docentes y directivos y 33 para padres y madres.
Asimismo, se desarrollaron 43 talleres, jornadas y espacios de formación, se implementaron y fortalecieron seis huertas agroecológicas y se cultivaron 13 especies de hortalizas, verduras y frutas. También se realizaron tres estudios de suelo y se utilizó una guía de aprendizaje denominada La Huerta Escolar.
La iniciativa contó con el patrocinio de Establecimiento Vanguardia S.A., además de la articulación de empresas, instituciones educativas y organismos públicos que acompañaron el proceso de formación y desarrollo de las huertas.
De esta manera, la Feria Agroecológica puso cierre a una experiencia que buscó convertir la huerta escolar en un espacio concreto de aprendizaje, producción y desarrollo de capacidades, involucrando a estudiantes, docentes, familias y comunidades educativas de Arroyos y Esteros.

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