Unos trabajadores encargados de la construcción de 40 viviendas en una propiedad de Secretaría Nacional de la Vivienda y el Hábitat (Senavitat), al excavar para el cimiento de las casas, se encontraron con un cementerio de indígenas.
Varias urnas funerarias de indígenas, y en ellas restos óseos que tendrían entre 400 y 500 años, fueron halladas ayer en horas de la tarde. Se presume que en horas de la madrugada se habrían robado dos o tres cántaros con los huesos, según comentó Valentín García, un investigador de la ciudad.
El lugar es conocido como Ka'a Yvate y está ubicado a unos 2.000 metros del casco urbano. Se sabe que hace 500 años el sector era habitado por los indígenas de la parcialidad carios-guaraníes y era una tradición de los indígenas enterrar a sus muertos en urnas de cerámica.
Félix Mendoza, uno de los excavadores, manifestó que él fue quien encontró la primera urna y al excavar a unos 50 centímetros se encontró con otro cántaro similar, por lo que avisó a sus superiores y se ordenó que suspendiera el trabajo en el sector.
Dijo que se retiró ayer a las 17:00 y que hoy al retornar encontró que unas tres urnas fueron sacadas del lugar. En principio, los excavadores de pozo, al encontrar el cántaro, pensaron que era plata yvyguy (un tesoro enterrado). Hubo mucha alegría entre ellos, pero al romper algunas urnas se encontraron con que eran restos óseos y se asustaron, por lo que suspendieron la excavación en el lugar.
Se presume que en el sitio habría más urnas enterradas, que tienen un valor histórico patrimonial para este municipio, por lo que el intendente municipal, Isabelino Silva, dijo que solicitará la presencia de efectivos policiales para que hagan guardia en el sitio y así evitar que otras urnas sean profanadas.
Las urnas estaban enterradas a menos de un metro de profundidad. De las seis urnas que siguen en el lugar, solo una tiene algunos restos óseos; las demás ya fueron totalmente robadas.
Hasta el lugar se constituyeron efectivos policiales de Criminalística, la Fiscalía local y autoridades municipales que están aguardando contactar con algún arqueólogo para poder retirar las urnas y buscar un lugar seguro para su resguardo.
