La organización periodística calificó el hecho como “un atentado contra la libertad”.
Según denunció este diario, autoridades militares utilizaron sistemas de espionaje para mantenerse informados de todas las llamadas que realizaba una periodista del diario ABC Color. Iniciaron este proceso en forma clandestina luego de que nuestro medio sacara a luz una serie de publicaciones sobre el alto nivel de corrupción existente en filas de las Fuerzas Militares.
Este jueves, el diario denunció el grave hecho de violación contra la libertad y los derechos por parte de las Fuerzas Armadas.
En el comunicado emitido, El Foro de Periodistas Paraguayos (Fopep) expresó su preocupación ante el hecho y que atenta contra los derechos establecidos por la Constitución Nacional.
“La utilización de estos equipos de espionaje sin orden judicial alguna constituyen un claro ilícito perpetrado bajo el amparo de altos niveles de secretismo”, escribió la organización de periodistas en su comunicado.
Como argumento jurídico, los comunicadores mencionan además el artículo 26 de la Carta Magna en el cual se establece que "Se garantizan la libre expresión y la libertad de prensa, así como la difusión del pensamiento y de la opinión, sin censura alguna, sin más limitaciones que las dispuestas en esta Constitución".
Además, citan los artículos 28 y 29 de nuestra Constitución, que instauran el libre acceso a las fuentes de información pública y el derecho de los periodistas a no revelar sus fuentes de información.
Los comunicadores recordaron al Estado que no puede permitir bajo ninguna situación una violación a estos derechos. Caso contrario, “estaríamos ante un grave retroceso que no haría otra cosa que recordar los momentos más oscuros del totalitarismo que tanto mal le hizo al Paraguay”, advirtieron.
En otra parte del comunicado recordaron también que organizaciones que luchan por la defensa del derecho a la privacidad ya habían denunciado en anteriores oportunidades la existencia de equipos de espionaje en poder del Estado paraguayo, que habrían sido adquiridos en secreto.
Los periodistas se preguntan qué garantías puede esperar la ciudadanía de que no será víctima de espionaje masivo, cuando incluso los periodistas son víctimas de la violación al libre ejercicio del periodismo.
Así mismo los comunicadores reclamaron además que, los equipos que las fuerzas militares usaron para espiar a la periodista en realidad tenían como finalidad luchar contra grupos criminales que actúan en la zona norte de la Región Oriental. “Los militares han puesto al mismo nivel a terroristas y a periodistas que no hacen otra cosa más que cumplir con su deber: informar, incluso sobre aquello que molesta a algunos”, reclamaron los comunicadores.
El Fopep exige a las autoridades un rápido esclarecimiento de esta situación, el apartamiento inmediato de quienes hayan violado estos derechos constitucionales y su sometimiento a la justicia.
