Consejo de Infraestructura: ¿Podrá alcanzar la meta de US$ 24.000 millones?

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Consejo de Política de Infraestructura buscará reducir la brecha del país para impulsar la revolució industrial

La puesta en marcha del Consejo de Política de Infraestructura de Paraguay, inspirado en el modelo chileno, e integrado por universidades, gremios y representantes de la sociedad civil, buscará garantizar la gestión de iniciativas estratégicas país, consolidando una hoja de ruta que trasciendan la coyuntura política.

Paraguay y América Latina tienen una tarea pendiente. Según el informe de Economist Impact, la región debe invertir US$ 2,2 billones de dólares en sectores estratégicos como agua, saneamiento, energía y transporte para cerrar su brecha de infraestructura durante los próximos 4 años.

Según el estudio Infrascopio de Economist Impact, que mide el entorno de las condiciones de la región para la implementación de proyectos para las Alianzas Públicos-privadas, únicamente el 60% logran obtener fondos para financiación, debido a variantes negativas persistente como: costos de capital, lagunas en la gestión de riesgos y preparación inadecuada de los proyectos.

Paraguay, en el mencionado informe regional, alcanza una puntuación de 50,7 sobre 100, colocándose en el puesto 14 de 26 países, frente a sus vecinos como Brasil (1), Uruguay (4), Argentina (16), Perú (5), Ecuador (9), Colombia (3),

Para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), de acuerdo a Infrascopio, la región necesita una inversión anual del 3,12% de su PIB, frente al promedio de 1,8% registrado actualmente, según The Economist.

A pesar de que las APP de infraestructura en la región han experimentado un crecimiento durante los últimos diez años, 640 proyectos por un total de US$ 160.000 millones de financiación, registrando un alza del 14%, los resultados siguen siendo menores frente a la necesidad, debido a la débil capacidad institucional regional para apoyar las APP.

Brasil y Chile lideran la gestión regional colocándose en los primeros lugares del análisis, 77,9 y 76,9/100, respectivamente.

La receta del Gobierno: APP y nuevos marcos legales

Para enfrentar este déficit, la administración actual ha apostado por fortalecer el ecosistema de las APP y activar el Consejo de Política de Infraestructura.

Paraguay es uno de los pocos países de la región que ha implementado actualizaciones clave al respecto, pero aún tiene temas por resolver por los resultados alcanzados en la concreción de Alianzas Público-Privadas, concesiones y proyectos llave en mano.

Uno de los avances más significativos para el país ha sido la integración de criterios de sostenibilidad y resiliencia. Paraguay, junto con Ecuador, son los únicos dos países de la región que reforzaron sus procesos de impacto ambiental y comunitario, de acuerdo al informe.

Esta institucionalidad es fundamental, proyectos de gran complejidad y escala requiere instituciones fuertes y una legislación sólida para evitar riesgos fiscales y garantizar el éxito a largo plazo y sobre todo el abandono de propuestas.

Modalidades: APP, concesiones y llave en mano

El menú de soluciones para la infraestructura paraguaya propuesta por el Gobierno incluye modalidades como:

  • Alianzas Público-Privadas (APP)
  • Concesiones
  • Contratos llave en mano

Para el 2026, Paraguay tiene grandes desafíos de infraestructura que resolver, y que pasen de anuncios con bombos y platillos a programas en ejecución, rompiendo la tendencia regional de mortalidad de iniciativas: tren de cercanías, aeropuerto Silvio Pettirossi, acceso a Asunción y Ruta PY06.

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Radiografía de la infraestructura del Paraguay: 50,7 sobre 100.

Vientos en contra

A pesar de los avances, el camino enfrenta obstáculos. De acuerdo al informe, los elevados costos de capital y los préstamos más caros en los últimos años representan un reto financiero.

Además, Paraguay, al igual que el resto de la región, enfrenta el desafío de la mortalidad de proyectos: menos del 60% de las iniciativas logran alcanzar el cierre financiero debido, sobre todo, a lagunas en la gestión de riesgos y una preparación inadecuada de los proyectos.

Paraguay ha fortalecido su marco regulatorio y ha comenzado a medir el impacto climático de sus obras. Sin embargo, la madurez total del sistema llegará cuando el país logre integrar las lecciones aprendidas de proyectos fracasados para evitar repetir errores, una práctica que hoy realizan únicamente una cuarta parte de los países de la región.

El país tiene las leyes, actualización de normas, la necesidad es latente, los programas de crecimiento están lanzados y la voluntad es expresa; ahora el reto es traducirlos en obras tangibles que cierren la brecha y mejoren la calidad de vida de los paraguayos y aporten al crecimiento y expansión del sector productivo.