20 de agosto de 2026

La cartera de préstamos externos del sector público a junio de 2026 asciende a US$ 5.623 millones, de los cuales ya fueron desembolsados US$ 2.842 millones, equivalentes al 50% del monto total contratado, de acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). La composición de estos recursos evidencia una marcada orientación hacia proyectos de infraestructura, principalmente, aquellos vinculados con el transporte y el sistema eléctrico.

La inversión en obras de infraestructura amplía la cobertura y eleva la calidad de los servicios públicos como salud, educación y esparcimiento, reduce costos vinculados a la movilidad y la logística, y facilita el acceso a mercados de bienes, servicios, trabajo y financiamiento. De acuerdo con estimaciones del Banco Mundial (BM), un aumento del 1% en el nivel de infraestructura de un país puede incrementar el crecimiento del Producto Interno Bruto entre 1% y 2%. Este vínculo refuerza el rol de la inversión en infraestructura como un instrumento clave para sostener la expansión económica y mejorar las condiciones de desarrollo.

La puesta en marcha del Consejo de Política de Infraestructura de Paraguay, inspirado en el modelo chileno, e integrado por universidades, gremios y representantes de la sociedad civil, buscará garantizar la gestión de iniciativas estratégicas país, consolidando una hoja de ruta que trasciendan la coyuntura política.

La evolución reciente de la inversión física del sector público paraguayo refleja un escenario de contracción tanto en los recursos presupuestados como en el ritmo de ejecución. De acuerdo con el clasificador presupuestario, la inversión física se encuentra registrada en el Rubro 500, que incluye inversiones en adquisiciones de inmuebles, construcciones, reconstrucciones y reparaciones mayores de bienes públicos de capital, así como adquisiciones de maquinaria, equipos, semovientes y activos intangibles. Este rubro también contempla los estudios de proyectos destinados a conformar el capital fijo del Estado.

El financiamiento externo continúa siendo una fuente relevante para el desarrollo de proyectos públicos en Paraguay, aunque el ritmo de ejecución de los recursos muestra diferencias significativas entre instituciones, de acuerdo con los últimos datos disponibles del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El monto total de préstamos externos asciende a US$ 6.252 millones, de los cuales US$ 3.171 millones fueron desembolsados, lo que equivale a una ejecución cercana al 51% del total comprometido. Esta relación evidencia que poco más de la mitad de los recursos aprobados ya fueron efectivamente transferidos para la implementación de proyectos, aunque todavía persiste un volumen considerable pendiente de ejecución.
El presidente de la República, Santiago Peña, ha llegado a la mitad de su mandato, al parecer sin tomar nota de los reclamos y de la urgente necesidad de efectuar cambios en la gestión gubernativa. Aunque le cueste creerlo, el país no “está mejor” que antes, en áreas tan relevantes como la seguridad interna, el sistema sanitario, la educación pública y la infraestructura vial, pero los responsables de esas áreas continúan, pese a voces que objetan sus gestiones. Sin dudas, el simple cambio de hombres no en todas las ocasiones arroja los resultados deseados, pero es evidente que a veces se impone la necesidad de refrescar el plantel cuando los cuestionamientos abundan. El jefe de Estado aún está a tiempo de hacer las correcciones aconsejadas por dos años y medio de experiencias gubernativas, muchas veces decepcionantes.