6 de julio de 2026

Un miembro de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción manifestó que el Estado debería invertir al menos el triple de lo que invierte anualmente en obras de infraestructura para cumplir con sus objetivos de crecimiento económico. Cuestionó que el Estado aún no ha entregado un plan formal de pago de la deuda que mantiene con el sector de la construcción.
El presidente de la República, Santiago Peña, ha llegado a la mitad de su mandato, al parecer sin tomar nota de los reclamos y de la urgente necesidad de efectuar cambios en la gestión gubernativa. Aunque le cueste creerlo, el país no “está mejor” que antes, en áreas tan relevantes como la seguridad interna, el sistema sanitario, la educación pública y la infraestructura vial, pero los responsables de esas áreas continúan, pese a voces que objetan sus gestiones. Sin dudas, el simple cambio de hombres no en todas las ocasiones arroja los resultados deseados, pero es evidente que a veces se impone la necesidad de refrescar el plantel cuando los cuestionamientos abundan. El jefe de Estado aún está a tiempo de hacer las correcciones aconsejadas por dos años y medio de experiencias gubernativas, muchas veces decepcionantes.

Paraguay enfrenta un déficit estructural y acumulado de infraestructura pública que limita su crecimiento económico, su competitividad y la calidad de vida de la población. Según datos del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), el país cuenta con una red vial de aproximadamente 78.000 kilómetros, de los cuales más de 60.000 kilómetros corresponden a caminos de tierra, reflejando una de las principales debilidades en materia de conectividad.

La infraestructura económica se consolida como un componente clave del proceso productivo y de la generación de riqueza al constituir un insumo de capital indispensable para el funcionamiento de las economías. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), su relevancia trasciende lo físico, ya que interviene en todas las etapas del desarrollo económico y condiciona la capacidad de crecimiento de los países. En Paraguay, las necesidades de infraestructura, al escenario 2030, se cuantifican en US$ 34.812 millones, monto equivalente al 86% del PIB.

La Asociación Paraguaya de Carreteras (APC) conmemora doce años de actividad continuada, siendo referente del sector vial en Paraguay, consolidándose como un gremio esencial para el desarrollo técnico y profesional de la infraestructura de transporte.
Desde hace años, la “madre de ciudades y cuna del primer grito de libertad en América” se halla en un estado catastrófico, tanto urbanística como administrativamente. En lo que a este último aspecto atañe, la gestión de Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR, cartista), continuada por Luis Bello (ANR, cartista), quien como edil consintió sus notorias irregularidades, llegó a extremos castigados en el Código Penal y resumidos en gran medida en el severo informe conclusivo del interventor Carlos Pereira. Más allá de la desidia y de la ineptitud, el desastre financiero generado por la deshonestidad y el exceso de asalariados impiden que la Municipalidad brinde buenos servicios a los vecinos y dote a Asunción de obras de infraestructura necesarias. Los asuncenos tienen derecho a vivir en una ciudad mucho más acogedora. De ellos depende, en última instancia, que el intendente y los concejales cumplan con su deber de hacerlo posible.