Pablo Díaz Guerrin, vicepresidente de la Cámara Paraguaya de Comercio Electrónico (Capace), analizó para ABC Negocios la evolución de los medios de pago, la inclusión financiera y la maduración de la oferta local como principales impulsores del comercio electrónico.
El crecimiento, dice, ya no depende de un solo actor: es el resultado de cambios simultáneos en la infraestructura de pagos, la regulación y los hábitos de consumo.
Su advertencia: el siguiente desafío es consolidar el marco regulatorio y lograr que las mipymes se incorporen plenamente a esta transformación.
Nueva escala para el ecommerce
El comercio electrónico paraguayo atraviesa una etapa de expansión que va más allá de un simple aumento en el volumen de operaciones. El sector registró un crecimiento cercano al 100%, impulsado por una combinación de factores que modificaron los hábitos de compra y la manera en que los consumidores interactúan con las empresas.
Díaz Guerrin identifica tres elementos centrales detrás de este salto. El primero es la maduración de los pagos instantáneos: el código QR dejó de ser un medio complementario y hoy concentra más de la mitad de las operaciones, mientras que el débito superó al crédito.
“Pagar se volvió simple, inmediato y de bajo costo”, señala. A esto se suma una mayor inclusión financiera y una creciente penetración de los smartphones, que permitió incorporar nuevos compradores al ecosistema digital.
El tercer factor es la maduración de la oferta nacional. El ecommerce paraguayo ya capta cerca de la mitad del mercado frente a las compras realizadas en el exterior. Entre los rubros que lideran se encuentran eventos y entretenimiento, seguidos por delivery y marketplaces.
Los cimientos de la economía digital
“El país avanzó más de lo que se percibe”, sostiene. Paraguay cuenta, según explica, con herramientas que permiten sostener esta expansión: la modernización del sistema de pagos impulsada por el Banco Central del Paraguay, el régimen de firma electrónica cualificada vigente desde 2021 y la Ley de Protección de Datos Personales, aprobada en 2025 y alineada con estándares internacionales.
Nueva ley: facturación y firma electrónica, protección de datos e IA agéntica
Uno de los principales desafíos está en la Ley de Comercio Electrónico, vigente desde 2013. Según el vicepresidente de Capace, la normativa nació antes de la expansión de los marketplaces, el QR, el comercio transfronterizo en la escala actual y la IA agéntica en el ecommerce que proyecta una facturación global de US$ 5 billones en los próximos 4 años.
El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) anunció durante el evento Paraguay Tech Week una reforma que será elaborada mediante una mesa de trabajo público-privada, e invitó a Capace a participar en la redacción.
Para el sector, se trata de una oportunidad para actualizar las reglas de juego. Entre los ejes previstos aparecen normas más precisas para plataformas e intermediarios, responsabilidades, una protección reforzada para el consumidor digital y un marco específico para el comercio transfronterizo.
La reforma también debería armonizarse con la facturación electrónica, la firma electrónica, la nueva legislación de protección de datos y los avances de la inteligencia artificial.
“El objetivo puede resumirse en dos palabras: seguridad jurídica. Eso implica mayor previsibilidad para las empresas y más confianza para los consumidores”, resume el ejecutivo.
1,5 millones de identidades electrónicas
La digitalización también está modificando la forma de contratar y acceder a servicios financieros. Díaz Guerrin aclara que, desde la Ley 6822/2021, el término técnico es “firma electrónica cualificada” y no firma digital.
Junto con el pagaré electrónico, reglamentado mediante decreto y resolución del MIC, esta herramienta permite abrir una cuenta, contratar un crédito o un seguro y suscribir un pagaré de manera completamente remota, con la misma validez y ejecutabilidad que los documentos en papel.
Los datos oficiales muestran la expansión de esta infraestructura: ya existen más de 1,5 millones de identidades electrónicas en el Portal Paraguay y cerca de 1,8 millones de certificados digitales emitidos.
Para las mipymes, el impacto puede ser significativo: la digitalización reduce tiempos y costos, facilita la formalización y disminuye las barreras para acceder a financiamiento. El pagaré electrónico, además, aporta trazabilidad durante todo su ciclo de vida, lo que ayuda a prevenir duplicaciones y fraudes.
“La principal barrera ya no es tecnológica, sino cultural”, advierte Díaz Guerrin. El desconocimiento sobre cómo obtener y utilizar una firma electrónica, la desconfianza frente a los procesos digitales y las diferencias de adopción entre sectores todavía limitan su alcance.
En paralelo, el Banco Central incorporó a las fintech como iniciadoras de pago dentro del Sistema de Pagos Instantáneos. Con autorización del usuario, una fintech puede ordenar un pago directamente desde su cuenta hacia un comercio, lo que abre espacio para mayor competencia, menores costos y nuevas alternativas de pago.
Cinco prioridades para los próximos años
Díaz Guerrin plantea cinco tareas pendientes:
- Aprobar la reforma de la Ley de Comercio Electrónico junto con el sector privado.
- Poner en funcionamiento la Agencia de Protección de Datos y reglamentar la ley, cuya plena vigencia está prevista para 2027.
- Avanzar hacia las finanzas abiertas y la interoperabilidad.
- Cerrar la brecha digital de las mipymes.
- Establecer un marco para el comercio transfronterizo, en línea con el Mercosur digital.
El desafío final, dice, es que el crecimiento del ecommerce no quede concentrado en las grandes plataformas. “Que la revolución del ecommerce llegue también al comercio de barrio y no solo a las grandes plataformas”, plantea.





