Horizonte Positivo analiza junto al MIC los desafíos para transformar el ecosistema mipyme

Horizonte Positivo
Viceministro Giménez en el conversatorio con la comunidad de Horizonte Positivo sobre las reformas para potenciar el ecosistema mipyme.

Las mipymes representan el 98% de las empresas del país y generan más del 75% del empleo. Sin embargo, todavía enfrentan barreras para formalizarse, financiarse, acceder a mercados y crecer fuera del área metropolitana. Una nueva hoja de ruta busca convertir al sector en protagonista de la transformación productiva del Paraguay.

Hoy las mipymes son uno de los principales motores de la economía paraguaya, pero crecer sigue siendo una carrera de obstáculos.

Trámites, dificultades para acceder al crédito, mercados limitados y oportunidades concentradas en el área metropolitana continúan condicionando a miles de empresas.

Estos desafíos fueron el centro del conversatorio organizado por Horizonte Positivo con el viceministro de Mipymes Gustavo Giménez, quien presentó ante los líderes empresariales el Plan de Emprendedurismo y Mipymes 2026-2031.

La iniciativa se inserta en una visión más amplia del Ministerio de Industria y Comercio (MIC): impulsar una nueva revolución industrial en Paraguay que permita ampliar la base productiva y generar mejores condiciones para que las empresas puedan crecer, innovar y competir.

Durante el encuentro, Vanesa Farina, emprendedora del sector salud invitada por Horizonte Positivo, puso rostro a algunos de esos obstáculos: “Los médicos prestamos el servicio hoy, operamos hoy, pero en el sector privado nos pagan luego de seis meses o los trámites públicos para emprender tardan más de nueve meses”.

La realidad cambia según el sector y el territorio, pero muchas veces el problema es el mismo. Un carpintero de Encarnación que busca formalizarse, una cooperativa del Chaco que nunca pudo vender al Estado o una emprendedora de Ciudad del Este que debe recorrer distintas instituciones para saber qué permisos necesita.

Cuatro frentes para crecer

Frente a ese escenario, el nuevo plan plantea cuatro pilares.

1. Formalización inteligente. El primer desafío es simplificar la relación entre las empresas y el Estado. Hoy, un emprendedor puede necesitar trámites ante el Ministerio de Trabajo, IPS, municipios y distintos organismos sectoriales. La propuesta busca interconectar instituciones y reducir duplicaciones para que formalizarse deje de significar recorrer múltiples ventanillas.

2. Desarrollo empresarial. Formalizar una empresa no garantiza que pueda crecer. Por eso, el segundo eje incorpora capacitación, asistencia técnica y acompañamiento a través de los Centros de Desarrollo Empresarial que ya operan en San Lorenzo, Encarnación y Ciudad del Este.

3. Acceso a mercados. El tercer pilar apunta a ampliar las oportunidades de venta de las mipymes mediante compras públicas, cadenas productivas y mercados internacionales. Uno de los espacios con mayor potencial es el propio Estado, donde existe una cuota destinada al sector que todavía puede ser mejor aprovechada.

4. Desarrollo territorial. El cuarto desafío busca llevar las oportunidades más allá de Asunción y el área metropolitana, fortaleciendo ecosistemas empresariales en distintos departamentos e incorporando formación emprendedora desde colegios y universidades.

Ecosistema Mipyme
Impacto económica de las 13 reformas propuestas.

El financiamiento, una barrera transversal

Según explicó el viceministro Giménez durante el encuentro, el 90,9% de los rechazos crediticios se produce por falta de garantías reales computables. De unas 500.000 unidades productivas, alrededor de 190.000 acceden actualmente al sistema financiero.

Por eso, el Viceministerio impulsa nuevas herramientas como las garantías mobiliarias, que permitirían utilizar maquinaria, inventarios y otros activos productivos como respaldo para acceder a créditos.

También se plantean mecanismos como el factoraje, crowdfunding, fondos de capital semilla, Fonamipymes y alternativas de inversión para empresas con potencial de crecimiento.

El objetivo es ampliar las opciones para un sector que muchas veces tiene activos, produce y genera empleo, pero sigue fuera del radar del financiamiento tradicional.

Víctor González Acosta, presidente de Horizonte Positivo, comparó este desafío con procesos que en otras etapas permitieron fortalecer sectores como la maquila y la capacidad agroexportadora del país.

El acceso al crédito atraviesa toda la agenda. La discusión, por eso, va más allá de las mipymes. Si representan prácticamente todo el tejido empresarial paraguayo y generan tres de cada cuatro empleos, crear mejores condiciones para su crecimiento también significa ampliar oportunidades, productividad y desarrollo económico.

El plan tiene horizonte hasta 2031. El desafío será que sus cuatro pilares logren convertirse en cambios concretos para quienes hoy intentan formalizar una empresa, acceder a capital, encontrar nuevos mercados o crecer desde cualquier punto del país.

El diagnóstico está planteado. El siguiente paso es convertirlo en condiciones reales para crecer.

H+ y MIC
Miembros de Horizonte Positivo junto al viceministro Gustavo Giménez.