En 2023, el comercio intrarregional de servicios digitales alcanzó US$ 7.800 millones, el 8,4% de las exportaciones totales de estos servicios. La proporción es considerablemente menor que la observada en otros bloques económicos. En Europa, las ventas entre países miembros representan el 62,4%, mientras que en Asia llegan al 41,3%. Incluso el comercio intrarregional de bienes físicos tiene una participación mayor, con alrededor del 15% del total regional. Estados Unidos es actualmente el principal socio comercial de América Latina y el Caribe en este ámbito, ya que recibe el 34,4% de sus exportaciones digitales y concentra el 42,2% de sus importaciones.
El comportamiento también cambia según el tipo de comercio digital. En las plataformas de comercio electrónico vinculadas con bienes físicos, el 60% del tráfico web internacional que reciben los sitios de la región procede de otros países latinoamericanos y caribeños. Esto muestra que los consumidores sí recurren a los mercados vecinos cuando buscan productos. Sin embargo, cuando salen de sus países para realizar compras, la situación es diferente. El 47% de esas visitas se dirige a sitios de Estados Unidos y el 33% a plataformas de China. Solo el 13% tiene como destino sitios de otros países de la región.
La diferencia sugiere que existe interés por la oferta de los mercados vecinos, pero también obstáculos que dificultan que ese interés se traduzca en un mayor volumen de operaciones. Entre ellos aparecen los costos y las dificultades que todavía existen para realizar transacciones entre países, una situación que afecta especialmente a las empresas más pequeñas.

El mercado intrarregional tiene un papel relevante para las micro, pequeñas y medianas empresas. Las encuestas analizadas en el estudio muestran que las compañías de la Alianza del Pacífico y América Central suelen utilizar los países cercanos como un primer paso antes de ingresar a mercados de mayor escala en Norteamérica, Europa o Asia. La importancia del comercio regional también varía entre los distintos bloques. En el Mercosur, el 52% del comercio intrarregional de servicios digitales se realiza entre sus propios Estados miembros, mientras que en la Comunidad del Caribe la proporción alcanza el 38%.
La pregunta es por qué el comercio digital entre vecinos sigue siendo reducido pese al crecimiento de la actividad. El estudio identifica entre las principales dificultades las diferencias regulatorias y diversos obstáculos operativos. Los países de América Latina aplican normas distintas en áreas como ciberseguridad, firmas electrónicas, protección de datos y responsabilidad de las plataformas. También persisten costos elevados para las transferencias de dinero entre países y problemas de interoperabilidad entre los sistemas de pago digital.
Según las estimaciones del informe, una mayor armonización regulatoria y la mejora de los marcos normativos podrían reducir hasta en 12% los costos del comercio de servicios empresariales. La expansión del comercio digital ya es una realidad para América Latina y el Caribe. El desafío pendiente es lograr que una mayor parte de ese crecimiento también se traduzca en negocios entre países de la propia región.
* Este artículo fue elaborado por MF Economía e Inversiones
