Las precipitaciones de los últimos días se dieron mayormente sin tormentas y estuvieron acompañadas de un marcado descenso de la temperatura. En el décimo departamento, los productores celebran la llegada de las lluvias, debido a que beneficiarán tanto a los cultivos de soja como de maíz.
En el departamento fueron sembradas unas 100.000 hectáreas de soja zafriña, que actualmente atraviesa la etapa de floración y carga de granos.
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Asimismo, en Alto Paraná fueron cultivadas unas 170.000 hectáreas de maíz, que se encuentra en fase de producción de granos. Los cultivos presentan un buen desarrollo, por lo que existe expectativa de una buena cosecha.

El ingeniero Rubén Sanabria, de la Coordinadora Agrícola de Alto Paraná, explicó que estas lluvias llegan en un momento ideal para ambos rubros. “A los dos cultivos les viene bien; es una lluvia muy oportuna para el campo. Esto nos beneficia a todos”, expresó.
Esperan que el frío extremo no afecte al maíz
Los productores esperan ahora que no se registren fríos tempraneros. Es decir, aguardan que durante mayo y junio las bajas temperaturas no sean extremas, ya que podrían afectar principalmente al maíz y, en menor medida, a la soja.

“Con no tener heladas durante mayo y junio, tendremos una buena cosecha. Son meses muy delicados, especialmente para el maíz, que es el cultivo más susceptible y puede sufrir una baja en su rendimiento. La soja normalmente ya no es, en gran parte, para venta, sino más para semilla”, detalló.
Además, estas precipitaciones favorecen la preparación de las parcelas para la siembra de trigo, un cultivo de invierno cuya implantación se realiza a mediados de mayo..
