“Bachi” Núñez, el distraído

El presidente del Senado y del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, anunció en sus redes sociales, y luego en una conferencia de prensa, su intención de acortar el periodo de receso parlamentario, que actual-mente es de 70 días (según establece la Constitución Nacional en su artículo 184) y dejarlo en 39 días.

El mismo senador Núñez reconoció que no se puede modificar esa situación por ninguna ley y menos aún por un cambio del reglamento. Apeló a impulsar un acuerdo" con los representantes de otras bancadas en el Congreso, lo cual también es inconducente, ya que un grupo de parlamentarios no pueden acordar violar la Constitución.

En realidad, el mismo artículo 138 establece el mecanismo para acortar en cualquier momento el receso legislativo para tratar cualquier tema urgente y es simplemente una cuestión de voluntad política.

En un párrafo dice así: “Las dos cámaras se convocarán a sesiones extraordinarias o prorrogarán sus sesiones por decisión de la cuarta parte de los miembros de cual-quiera de ellas; por resolución de los dos tercios de integrantes de la Comisión Permanente del Congreso o por decreto del Poder Ejecutivo”.

Se supone que el presidente del Congreso conoce la Constitución, especialmente en lo que hace a sus atribuciones y al funcionamiento del Poder Legislativo.

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La duda es entonces: ¿qué buscó con su anuncio y sus declaraciones?

Quizás tuviera un simple afán distractivo, en medio de las críticas que arrecian fuera y dentro del Partido Colorado contra la labor del Poder Ejecutivo.

Pero puede que sea también una maniobra más dirigida a impulsar una reforma constitucional. Es sabido que, cuando se convoca a una Convención Constituyente y luego de integrarse formalmente, los miembros de ese organismo pueden ponerse de acuerdo para realizar cualquier otra modificación. Por ejemplo, establecer la posibilidad de que haya reelección presidencial.

Tampoco se puede descartar que Bachi Núñez pretenda con esta iniciativa caer simpático al electorado, pensando en futuras elecciones.

Sin embargo, cuesta imaginar que sea tan ingenuo o crea que quienes siguen las noticias políticas sean tan tontos como para tragarse esta clase de tonterías.

Tal vez, todo sea una mezcla de estas distintas especulaciones que, finalmente, revelan el desconcierto en el que están sumidos representantes de este gobierno y la incomprensión sobre las cosas que real mente preocupan a la ciudadanía.