Chaqueñito en el Senado

El Artículo 118 de nuestra Constitución dispone que “El sufragio… Se Funda… en el sistema de representación proporcional”. Su Artículo 182 establece que “El Poder Legislativo será ejercido por el Congreso, compuesto de una Cámara de Senadores y otra de Diputados.

Los miembros titulares y suplentes de ambas Cámaras serán elegidos directamente por el pueblo…”. Y su Artículo 223 precisa que “Para ser electo senador titular o suplente se requieren la nacionalidad paraguaya natural y haber cumplido treinta y cinco años”.

No se requiere título, lo cual deriva de los principios de igualdad y no discriminación, como corresponde a toda democracia donde el poder lo ejerza realmente “el pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.

Pero el sistema proporcional del mencionado Artículo 118 impone una intermediación: Alguien debe formar las listas de candidatos que compitan por la proporcionalidad, y ese alguien son los líderes de los grupos políticos, los caciques que dirigen nuestra vida política.

Nuestro sistema electoral democratizó lo más radicalmente que es posible la intermediación obligatoria impuesta por el 118 con el doble desbloqueo de listas, que somete la decisión de los caciques a doble revisión popular, en las internas de los grupos políticos y en las elecciones, lo cual es un logro que fortalece a nuestra democracia.

Sin embargo hay grupos políticos que evaden el primer filtro, al disfrazar sus internas con listas únicas, “de consenso” las llaman, para evitar la revisión popular de la decisión de los caciques.

El 18 de diciembre de 2022, fecha de las internas simultáneas que realizaron los grupos políticos para definir sus candidaturas a las elecciones generales de 2023, el partido “Cruzada Nazional” tuvo una lista única, sin competencia, en la que, de los cerca de 25 mil afiliados apenas participó un 5%, unas 1200 personas que, en general, no usaron su derecho al voto preferente para corregir el orden de la lista decidida por sus caciques.

La lista se integró por vínculos con sus caciques en primer lugar y por cantidad de seguidores en redes sociales en segundo, según confesó el senador Walter Kobylanski el pasado miércoles 25 de marzo en Radio Monumental.

Javier Vera, Chaqueñito, estaba en el número seis de la lista de tiulares presentada por “Cruzada Nazional”.

Ocurrió que dicho grupo político logró cinco bancas, pero uno de esos cinco fue inhabilitado y Chaqueñito llegó al Senado de nuestra República por el criterio señalado.

Los resultados están a la vista y mi conclusión es que las listas únicas, de consenso, subvierten el sistema al eliminar de facto el primer filtro del poder de los caciques y que los caciques que designan a incompetentes para integrar sus listas deben ser castigados en las siguientes elecciones.

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