Más allá del patriotismo

Grandes polémicas se generaron con el anuncio de la suspensión del desfile militar por las fechas patrias, debido a un supuesto ahorro en el presupuesto. Hoy queremos reflexionar un poco sobre el sentimiento patriótico, debido a que debería llevarnos más allá de las marchas marciales y de los uniformes.

Hubo todo tipo de especulaciones y acusaciones de antipatriotas contra las autoridades nacionales, y si nos ponemos a preguntar a muchas de esas personas cómo vive el patriotismo, estoy seguro que podríamos entender mejor la indignación. Entender que la suspensión de los desfiles, que finalmente se realizaron, es un acto antipatriota permite conocer a una parte de la población que valora esos actos como una extensión del patriotismo, de venerar al Paraguay por medio de quienes vistieron con honor esos uniformes que nos defendieron como nación en dos grandes guerras en siglos pasados. Sin duda, también nos llena de orgullo.

Pero no podemos limitar el sentir patriótico, como se suele hacer, a solamente los uniformes, marchas, desfiles y todo tipo de armamento. Nuestra patria además está conformada por una mayoritaria población civil que desde el mismo inicio del Paraguay peleó con “otras armas” por la independencia patria. Cuántos héroes civiles siguen siendo ignorados y olvidados por la gran parte de la población.

Como el ejemplo más claro tenemos a los próceres de la independencia paraguaya, era un grupo conformado por uniformados, pero también civiles que, utilizaron de manera magistral la pluma para lograr la independencia de otros yugos que querían tener al Paraguay como una provincia más. El Paraguay dio su primer grito de libertad e independencia el 14 y 15 de mayo de 1811, pero restaba aún algo muy importante: conseguir que otros países reconozcan esa independencia. Ese reconocimiento no se daría por medio de batallas con espadas o cañonazos, se daría principalmente por medio de estrategias diplomáticas entre las que sin duda se destaca la famosa Nota del 20 de Julio de 1811, que dejaba bien en claro que el Paraguay rechazaba cualquier tipo de dependencia, y que tras librarse del yugo español no buscaba “cambiar unas cadenas por otras o mudar de amo”.

La duda que surge en estos tiempos se refiere a si el actual patriotismo hace honor a esas personas que dieron sus vidas por la independencia y la libertad del Paraguay. Las batallas actualmente no se libran en trincheras, tenemos acuerdos y tratados en los que debemos defender al pueblo paraguayo y sus intereses. Se puede honrar a nuestra bandera condenando la tan normalizada corrupción que deja sin oportunidades a tantas personas y destroza nuestras instituciones. Si nosotros simplemente nos desentendemos de saber elegir a quienes nos representan, tampoco hacemos mucho. Ese es el tipo de patriotismo que actualmente estamos dejando de lado.

arturo@abc.com.py