26 de julio de 2026
Durante la participación de la selección paraguaya de fútbol en el Mundial 2026, Paraguay volvió a mostrar su rostro más apasionado y emotivo. La hinchada –dentro y fuera del país– volvió a entonar las estrofas de ese “Patria Querida” que en otros tiempos retumbaba en las plazas y colegios en momentos de alegría o disconformidad, se pintó la cara con los colores de la tricolor y vibró con un fervor que parece no tener límites cuando se trata del equipo nacional. Los muchachos, por su parte, cayeron de pie en el partido disputado ante la escuadra francesa, un rival de enorme jerarquía. No fue solo una derrota digna: fue una demostración de que Paraguay, cuando se prepara y se une, puede plantar cara a cualquiera. Es bueno emocionarse con la camiseta albirroja; pero sería aún mejor mantener esa misma exigencia cuando se mete la mano en los bolsillos de la gente a través de la corrupción, cuando se tolera la impunidad de los poderosos o cuando se perpetúa un sistema que premia la lealtad política por encima del mérito y la honestidad.
En este nuevo aniversario de la Paz del Chaco, que puso fin a una guerra que salvó a la patria de la mutilación y la deshonra, al decir del general José Félix Estigarribia, comandante en jefe del ejército en campaña, es oportuno preguntarse si la “paz” que hoy reina en el país es aquella con la que soñaban nuestros gloriosos combatientes. Claro que no se está librando una lucha armada interna, como la que muchas más de una vez asolaron al país: las actividades criminales de la mafia y de la banda que responde a las siglas EPP, están muy lejos de conllevar una suerte de guerra civil. Pero si la paz significa también una relación armónica, con seguridad, resulta indudable que aún es necesario hacer realidad el noble lema de “Paz y Justicia”, inscrito en uno de los escudos nacionales. Lamentablemente, nuestros gobernantes han venido tolerando todo tipo de tropelías, para ellos mismos y sus grupos, con tal de mantenerse en el poder, porque la ambición malsana ha reemplazado al patriotismo.

PATRIOTISMO--. En los últimos tiempos comprobamos que la gente común se refiere a menudo a patriotas y patriotismo. Con su bagaje de discriminación y nacionalismo ante quienes se ven como extraños y enemigos de la patria, el patriotismo podría representar una herencia nefasta de los siglos pasados.

ABC Color y El Lector rinden homenaje a nuestros símbolos patrios con un libro especial titulado “LA BANDERA Y LOS SÍMBOLOS NACIONALES”, un material cargado de datos históricos e ilustraciones a color. Sale este sábado 14 de agosto por el Día de la bandera paraguaya. El precio de este material será de G. 40.000.

«Hace falta literatura antipatriótica», escribió, sin que le temblara el pulso. Vigilada por la policía, pacifista en plena guerra, antinacionalista, feminista, defensora del amor libre y del control de la natalidad, Emma Goldman sacudió al mundo con sus palabras valientes, más necesarias hoy que nunca.

Hablar de Fulgencio Yegros, Eugenio Garay o Augusto Roa Bastos no es solo citar nombres de un olvidado libro de historia. Estos y otros héroes llevaron en el alma un verdadero emblema tricolor, enseñándonos que el patriotismo no debe desaparecer.